Economía mundial: proyecciones de crecimiento del FMI 2022 al 2024

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha publicado su informe Perspectivas de la economía mundial, en el cual se proyecta una desaceleración del crecimiento económico mundial en 2022 y 2023, con una leve recuperación en 2024.

Fondo Monetario Internacional (FMI)

El crecimiento mundial se estima en un 3,4% en 2022, un 2,9% en 2023 y un 3,1% en 2024. La proyección de crecimiento económico mundial para 2023 es 0,2 puntos porcentuales más alta que la vaticinada en la edición de Perspectivas de la economía mundial de octubre de 2022, pero inferior a la media histórica. El informe Perspectivas de la economía mundial del FMI, publicado en octubre de 2022, pronostica que el crecimiento económico mundial se desacelerará de 3,2% este año a 2,7% el año próximo.

El pronóstico para 2023 es desalentador, ya que el economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, advirtió que al menos un tercio de las economías del mundo corren el riesgo de caer en una recesión el año que viene. Entre los factores que determinan este negativo comportamiento se destaca la invasión rusa en Ucrania, la espiral de inflación a nivel mundial y la desaceleración de la economía china, que según la proyección presentada, seguirán siendo los elementos protagonistas en un futuro próximo. En su informe Perspectivas de la economía mundial, el FMI instala la tendencia negativa como constante para el futuro de las economías emergentes debilitadas por la inflación, aumento de tasas de interés, debilitamiento de monedas dependientes del dólar y flujos de capitales que emigran hacia tierras más seguras en búsqueda de mayor rentabilidad.

El informe Perspectivas de la economía mundial del FMI indica que la zona de mayor impacto en la variación de crecimiento será la zona del euro, seguida de Estados Unidos y América Latina y el Caribe. Mientras que destacan soluciones en dirección a mejorar o estabilizar la actual situación mundial, como recurrir a reformas estructurales que mejoren la productividad y alivien las restricciones sobre la oferta, en tanto que la cooperación multilateral es necesaria para acelerar la transición a la energía verde y evitar la fragmentación.

En América Latina, el informe perspectivas de la economía mundial del FMI reafirma la tendencia descendente que marcaría el camino de gran parte de las economías, con un crecimiento del 3,5% en 2022 y un 1,7% en 2023.

“Si bien el aumento en el precio de algunas materias primas en los mercados internacionales le ha dado un respiro a varias economías latinoamericanas, también ha encarecido los costos de otros productos importados”.

Probabilidad porcentual anual, a menos que se indique lo contrario –
Cuadro anexo: Economías del hemisferio occidental, Real GDP, Precios al consumidor, Saldo en cuenta corriente y Desempleo.

El problema es que si hasta ahora las cosas han estado difíciles, con niveles de inflación no vistos en décadas y con las heridas que dejó la pandemia aún expuestas, el panorama futuro parece ser muy desafiante. El crecimiento de la región se ralentizó a finales de 2022 y en 2023 a medida que el crecimiento de los países socios se debilita, las condiciones financieras se endurezcen y los precios de las materias primas se suavizan. Países como América del Sur, México y otras economías exportadoras de materias primas, podrían ver reducidas a la mitad sus tasas de crecimiento el año entrante ya que la baja de precios de los commodities amplifica el impacto del aumento de las tasas de interés. Esta desaceleración puede conllevar una reducción en las exportaciones, remesas y turismo en la región.

RLC Noticias de Rosario la ciudad

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