El Ministerio de Capital Humano impulsó la capacitación en habilidades socioemocionales de directivos y docente con el objetivo de fortalecer la convivencia en las escuelas y el bienestar de los estudiantes.

La jornada fue organizada por el Ministerio de Capital Humano el marco del Programa Nacional de Habilidades Socioemocionales (HASE), una iniciativa que promueve el desarrollo de competencias vinculadas a la gestión de las emociones, la resolución pacífica de conflictos y el trabajo colaborativo dentro de las comunidades educativas.
El encuentro reunió a equipos directivos y docentes de distintos niveles educativos, quienes se acercaron para incorporar herramientas concretas orientadas a mejorar la convivencia escolar y acompañar de manera más integral las trayectorias de niñas, niños y adolescentes.
Durante la capacitación se trabajó sobre situaciones cotidianas que se dan en las aulas y en los espacios comunes, con dinámicas que apuntaron a reconocer las emociones propias y ajenas, fortalecer la empatía y revisar las formas de abordar los conflictos entre estudiantes.
Los participantes destacaron la importancia de contar con instancias de formación específicas para afrontar problemáticas crecientes, como el clima de tensión en las escuelas, las discusiones en redes sociales que se trasladan al aula y las dificultades para sostener el diálogo entre los distintos actores de la comunidad educativa.
Bienestar estudiantil y rol de los equipos docentes
El Programa HASE plantea que la educación socioemocional es un componente clave del aprendizaje, al mismo nivel que los contenidos académicos tradicionales. Por eso, la formación buscó brindar recursos para que las y los docentes puedan integrar estas habilidades en sus planificaciones y en la vida diaria de la escuela.
Entre los ejes trabajados se incluyeron estrategias para prevenir situaciones de violencia, promover acuerdos de convivencia construidos con la participación de los estudiantes y fortalecer los vínculos entre familias y escuela, entendiendo que el acompañamiento debe ser compartido.
También se abordó la necesidad de cuidar el bienestar emocional de quienes enseñan. En ese sentido, se compartieron herramientas para gestionar el estrés, organizar el trabajo en equipo y generar espacios de escucha entre colegas, con el objetivo de evitar el desgaste y sostener prácticas pedagógicas más saludables.
Desde la coordinación del programa resaltaron que este tipo de instancias se irán replicando, con la intención de llegar a más escuelas y consolidar una política sostenida de educación socioemocional que impacte en la convivencia y en los aprendizajes de largo plazo.




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