El movimiento turístico internacional muestra señales mixtas: mientras menos argentinos salen del país, más visitantes llegan del exterior y dinamizan la actividad local.

En abril se registró una caída interanual del 13,2% en la cantidad de argentinos que viajaron al exterior. De acuerdo a los datos oficiales, fueron 764,8 mil personas las que salieron del país, por debajo del volumen anotado en el mismo mes del año anterior.
La baja en los viajes internacionales de residentes refleja el impacto de la coyuntura económica, con un poder adquisitivo más ajustado y mayores costos asociados a pasajes, alojamiento y gastos en otros destinos. En este contexto, muchos hogares priorizan el ahorro o el turismo interno por sobre las salidas al exterior.
Este retroceso en la cantidad de argentinos que cruzan las fronteras también se traduce en una menor demanda de paquetes turísticos internacionales, lo que obliga a las agencias y aerolíneas a reacomodar sus ofertas y promociones.
Más turistas extranjeros en el país
En el mismo período, la llegada de turistas extranjeros mostró una tendencia opuesta. En abril ingresaron al país 463,1 mil visitantes del exterior, lo que implica un incremento del 10,6% respecto del año pasado.
La combinación de un tipo de cambio más conveniente para quienes llegan de otros países y una oferta turística diversa favorece el arribo de visitantes. Hoteles, comercios y servicios relacionados con el turismo encuentran en este flujo de extranjeros una fuente clave de ingresos en medio de un consumo interno más moderado.
El crecimiento en el turismo receptivo ayuda a sostener la actividad en los principales corredores y destinos urbanos, con impacto directo en el empleo ligado a la gastronomía, el transporte, las excursiones y las agencias especializadas.
Un balance desigual para el turismo
La fotografía del sector en abril deja un escenario desigual: el turismo emisivo se achica, mientras el receptivo avanza. Para operadores y cámaras del rubro, el desafío pasa por sostener la llegada de extranjeros y, al mismo tiempo, generar condiciones que permitan recuperar gradualmente la salida de argentinos a otros destinos.
En ese camino, el comportamiento de variables como el empleo, los salarios reales y los costos de transporte será determinante para definir si la caída en los viajes al exterior se profundiza o encuentra un piso en los próximos meses.




Comentarios