Tras casi 20 años de poder, el MAS deja de gobernar, mientras otros candidatos competirán en un balotaje presidencial.

Las elecciones presidenciales de Bolivia marcaron un hito histórico. Por primera vez en la vida democrática del país habrá segunda vuelta, tras casi 20 años de gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS). El senador Rodrigo Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), lideró los resultados preliminares con un 32,14 % de los votos válidos, mientras que el expresidente Jorge Tuto Quiroga alcanzó 26,81 %. Ninguno superó el 50 % ni logró la diferencia mínima del 10 % para evitar balotaje, que se celebrará el 19 de octubre.
El presidente Luis Arce, quien renunció a buscar la reelección en medio de la crisis económica, destacó que cumplió su deber de garantizar un proceso pacífico y transparente y se comprometió a un traspaso democrático el 8 de noviembre. Por su parte, el oficialista Eduardo del Castillo, exministro de Gobierno y candidato del MAS, obtuvo apenas 3,16 % de los votos, un resultado que podría mantener la personalidad jurídica del partido según la ley electoral.
Más de 7,5 millones de bolivianos participaron en la votación para elegir presidente, vicepresidente y legisladores. Las misiones de observación de la Unión Europea y de la OEA calificaron la jornada como tranquila. Sin embargo, Andrónico Rodríguez, candidato de la alianza Popular, sufrió agresiones en el Trópico de Cochabamba. Este lugar es un bastión del expresidente Evo Morales, quien calificó a Rodríguez de traidor por apartarse de su mentor político.
Samuel Doria Medina, empresario opositor, aceptó su derrota con un 19,86 % y anunció su apoyo a Paz Pereira en la segunda vuelta. Morales, inhabilitado para presentarse, impulsó el voto nulo y denunció supuestos intentos de fraude por parte del Gobierno. Mientras tanto, se esperan los resultados oficiales para determinar la nueva composición del Legislativo, donde el MAS mantuvo la mayoría durante casi dos décadas.




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