Diversas asociaciones del sector editorial lanzaron una campaña nacional en respuesta al proyecto oficial que ingresó al Senado. Los comerciantes advirtieron sobre el inminente riesgo de cierre masivo que enfrentan las librerías independientes ante la posible derogación.

Las librerías independientes de todo el país rechazaron la iniciativa del gobierno nacional que busca la derogación de la Ley de Defensa de la Actividad Librera y la Ley de Fomento del Libro y la Lectura. Ambas normas surgieron en el año 2001 para resguardar a las pequeñas y medianas empresas del rubro. Su pilar fundamental establece un precio uniforme de venta al público para cada ejemplar editado o importado.
Esta regulación impide que grandes cadenas o hipermercados vendan títulos comerciales con descuentos agresivos que perjudiquen a los comercios minoristas. Según José Perico Pérez, fundador de la editorial Homo Sapiens, la normativa protege el derecho a la lectura y cuida la bibliodiversidad. De igual modo, Joaquín Ramos, secretario de la Cámara Argentina del Libro, advirtió que la derogación provocaría el cierre masivo de tiendas locales.
Además, los referentes del sector remarcaron que estas leyes no generan ningún gasto económico al Estado ni comprometen el presupuesto público.
El proyecto oficial ingresó el viernes al Senado para su tratamiento parlamentario. En consecuencia, distintas asociaciones del sector editorial acordaron lanzar una campaña pública nacional para defender la vigencia de la legislación. Países como Francia, España y Alemania aplican leyes similares para proteger a sus pequeños comerciantes.
Por lo tanto, la Cámara Argentina del Libro busca concientizar sobre la importancia de mantener estas normas para evitar la concentración del mercado. De esta manera, el sector intenta preservar los espacios culturales en distintas regiones del país.




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