Shintaro Takahashi dejó su país natal a los 17 años con el firme objetivo de convertirse en jugador profesional en una de las ligas más exigentes y competitivas del mundo.
Con solo 17 años cruzó el mundo para cumplir un sueño. Shintaro Takahashi, japonés de 20 años, llegó a Argentina decidido a convertirse en futbolista profesional. Pasó por Ferro, Ituzaingó y Almagro, y hoy sigue buscando su oportunidad. Una historia de coraje, sacrificio y amor por la pelota.
El joven nipón se desempeña como extremo, volante interno o enganche y sus atributos principales son su gambeta, visión de juego, manejo de ambos perfiles (ambidiestro), explosividad y alta resistencia física durante los partidos.
Durante su estadía en el fútbol argentino, Takahashi ha sumado experiencia formativa y competitiva en las divisiones inferiores y planteles de Ferro Carril Oeste, Club Atlético Ituzaingó (donde formó parte de la 4ª división y Reserva) y Almagro (su último paso, compitiendo en la 4ª división hasta julio de 2026).
Este miércoles Shintaro habló con Rosario La Ciudad sobre su sueño de triunfar en el fútbol argentino y su campaña viral para lograr su objetivo.
“Un amigo de mi papá que vive acá hace como 30 años vio como jugaba y me quería traer para acá a hacerme probar y se me dio de poder probarme en Ferro. Gracias a Dios quedé y estuve un año y medio”, comenzó contando Takahashi.
El choque de culturas y la adversidad
El joven deportista contó que en búsqueda de cumplir su sueño, tuvo que atravesar varias dificultades, como las barreras del idioma y las virtudes de otros futbolistas que él no tenía. Sin embargo, Shintaro Takahashi se describe como un jugador “muy disciplinado” que absorbió todos los consejos que le dieron en estos años y que hoy lo convirtieron en un mejor futbolista.
Es por eso que se decidió a realizar una campaña en redes sociales para captar la atención de algún club que le dé una oportunidad de mostrarse y así seguir probando suerte en pos de su sueño.
Aunque estos años le sirvieron de aprendizaje, Takahashi explicó que aún no logró la estabilidad deportiva y profesional que anhela. Asimismo, aseguró que el fútbol de su país ha crecido de manera importante, aunque está lejos aún del nivel que tienen las ligas en esta parte del mundo.
Por último, el joven aseguró que la calidez de los argentinos le resultó un choque cultural al principio, aunque luego le sirvió para sobrellevar la distancia que lo separa de su familia, ya que hizo muchos amigos en el país.




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