En Rosario ya rueda una ambulancia amarilla muy especial: no traslada urgencias, sino que acompaña a pacientes con enfermedades avanzadas para que puedan cumplir deseos posibles junto a sus afectos.

El proyecto nació en Rosario como filial argentina de una fundación internacional que desde 2007 acompaña a personas en etapa avanzada de una enfermedad. Su objetivo es simple y profundo: que cada paciente pueda concretar un deseo que todavía esté a su alcance.
Deseos posibles, cuidados presentes
La ambulancia amarilla se sostiene con el trabajo de voluntarios de la salud y de la comunidad. El servicio es totalmente gratuito y se organiza a partir de pedidos que realizan las propias personas enfermas o sus familias.
En su arranque en Rosario, el equipo ya hizo realidad una decena de sueños. Hay deseos sencillos, como volver a ver el río, visitar un barrio de la infancia o compartir una última comida especial con la familia.
La consigna es clara: no se trata de “últimos deseos” sino de deseos posibles, respetuosos de la situación clínica y emocional de cada persona. Cada salida se planifica con médicos, enfermeros y acompañantes capacitados.
Una iniciativa que suma redes en Rosario
La experiencia empieza a tejer lazos con hospitales, centros de salud y organizaciones sociales de Rosario, que derivan casos y ayudan a detectar pacientes que podrían beneficiarse.
Así, la ambulancia amarilla abre un espacio distinto en los cuidados paliativos: pone en el centro el deseo y la dignidad de quienes atraviesan momentos críticos, y demuestra que todavía hay lugar para cumplir sueños.





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