El Concejo Municipal de Rosario avanzó con una regulación específica para las bolsitas y sobres de nicotina de uso oral, equiparando su venta y control a los cigarrillos tradicionales, con foco en la protección de menores y la salud pública.

La ordenanza, aprobada este jueves, establece que las bolsitas, sobres y dispositivos de uso oral con nicotina para absorción bucal quedarán sometidos al mismo régimen de comercialización, restricciones y controles que los productos elaborados con tabaco, en línea con la legislación nacional vigente.
De este modo, se busca cerrar un vacío regulatorio frente a un formato relativamente nuevo, pero que contiene la misma sustancia adictiva que los cigarrillos tradicionales. La medida se inscribe en el marco de la ley nacional Nº 26.687, que regula la publicidad, promoción y consumo de productos de tabaco en todo el país.
Prohibiciones y controles a la venta
La norma local prohíbe la exhibición visible al público de estas bolsitas y dispositivos, del mismo modo que ocurre con los paquetes de cigarrillos. Tampoco se permitirá ningún tipo de publicidad, promoción, descuentos especiales o incentivos comerciales que apunten a aumentar su consumo.
Además, se fija expresamente la prohibición de venta a menores de 18 años, en sintonía con lo que ya rige para otros productos que contienen nicotina. Los comercios deberán adecuar sus mostradores y espacios de exhibición para cumplir con la nueva normativa.
Preocupación por el consumo entre jóvenes
La concejala Alicia Pino, autora del proyecto, explicó que en muchos kioscos y almacenes estas bolsitas se ofrecían al lado de alfajores, chocolates y caramelos, lo que las volvía especialmente accesibles y atractivas para adolescentes y jóvenes.
Desde su entorno remarcaron que la iniciativa responde a advertencias de sectores sanitarios sobre el carácter altamente adictivo de la nicotina y la ausencia de una regulación específica para estos nuevos formatos orales. El temor es que se consoliden como una puerta de entrada al consumo de nicotina en edades cada vez más tempranas.
En ese marco, el Concejo optó por anticiparse a un fenómeno en expansión, evitando que la falta de reglas claras deje margen para estrategias de marketing dirigidas a públicos más jóvenes, especialmente en puntos de venta de cercanía.
Evitar vacíos legales ante nuevos productos
La ordenanza sostiene que, aunque las bolsitas de nicotina se presenten en envases y formatos distintos a los tradicionales, el contenido es el mismo: nicotina con potencial adictivo. Por eso, se decidió encuadrarlas bajo la misma normativa que rige para el tabaco.
El objetivo central es que estos productos no puedan aprovechar vacíos normativos para expandirse sin controles, en un contexto en el que surgen dispositivos alternativos de consumo de nicotina, como vaporizadores o calentadores, que también vienen siendo objeto de debate regulatorio.
Con la aprobación de la ordenanza, el municipio refuerza su política de control del consumo de nicotina y se alinea con las recomendaciones de especialistas en salud, que advierten sobre los riesgos de normalizar estos productos en góndolas compartidas con golosinas y alimentos de consumo masivo.




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