La Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto que modifica la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA). Qué cambia a partir de ahora.

La Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto que modifica la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La propuesta impulsada por el Gobierno busca cambiar de manera sustancial el funcionamiento de la entidad y establecer nuevas reglas para limitar la emisión de dinero destinada a financiar al Estado.
El eje de la reforma es darle prioridad a la preservación del valor de la moneda y reducir los mecanismos mediante los cuales el Banco Central puede asistir financieramente al Tesoro. A la vez, introduce cambios en el manejo de las ganancias de la entidad y busca reforzar la autonomía de sus autoridades.
El proyecto todavía no es ley. Después de la media sanción en Diputados, deberá ser tratado por el Senado.
El valor del peso, como objetivo central
Uno de los cambios más importantes está relacionado con la misión del Banco Central. La Carta Orgánica vigente establece varios objetivos para la institución, entre ellos la estabilidad monetaria y financiera, el impulso al empleo y la contribución al desarrollo económico con equidad social.
El proyecto propone reemplazar ese esquema por una prioridad definida: preservar el valor de la moneda. La modificación responde a la visión del oficialismo de que una multiplicidad de objetivos puede llevar al BCRA a tomar decisiones que impliquen mayor emisión para sostener el crédito, la actividad económica o el sistema financiero.
Otro de los puntos centrales de la reforma es el intento de cerrar los mecanismos de financiamiento monetario del sector público. Para eso, el proyecto elimina los denominados adelantos transitorios, que permiten al Banco Central transferir fondos al Tesoro. Según la iniciativa, también quedaría prohibida la compra de títulos de deuda pública directamente en el momento de su emisión.
La restricción alcanzaría no sólo al Estado nacional, sino también a los gobiernos provinciales, la Ciudad de Buenos Aires y los municipios. En la práctica, el objetivo es impedir que la emisión de pesos del BCRA sea utilizada como una vía para cubrir déficits de las cuentas públicas.
Además, se elimina una norma que permitía utilizar reservas internacionales para cancelar determinadas obligaciones del Tesoro con organismos y acreedores externos a cambio de recibir Letras Intransferibles.
Qué pasará con las ganancias del BCRA
La reforma también cambia la forma en que el Banco Central podría transferir sus ganancias al Tesoro.
Actualmente, parte del resultado contable de la entidad puede surgir del aumento en pesos del valor de activos denominados en moneda extranjera. Es decir, puede existir una ganancia contable que todavía no se haya materializado mediante una operación concreta.
El proyecto establece que esas diferencias de valuación vinculadas con el tipo de cambio o con la tenencia de oro no podrán ser giradas al Tesoro. En cambio, deberán incorporarse al patrimonio del Banco Central o quedar registradas en una reserva especial.
Sólo las ganancias que hayan sido efectivamente realizadas y estén disponibles podrán transferirse al Estado. Además, esos recursos deberán utilizarse exclusivamente para cancelar deuda pública.
Otro capítulo importante está relacionado con la independencia del presidente y los directores del Banco Central. La iniciativa establece causales más específicas para su remoción: violación de incompatibilidades, incapacidad y falta grave y manifiesta.
Pero, además, la salida del presidente o de un director requeriría que tanto Diputados como el Senado aprueben la decisión con una mayoría especial de dos tercios de los votos.
El proyecto también elimina la participación del Ministro de Economía —o de quien lo represente— en las reuniones del directorio. Actualmente puede asistir y participar con voz, aunque no tiene voto. De esta manera, la propuesta busca otorgarle mayor estabilidad institucional a la conducción del BCRA y reducir la posibilidad de remociones por motivos políticos.
La reforma incorpora además una protección específica para las reservas internacionales del Banco Central, que pasarían a ser expresamente inembargables. Al mismo tiempo, establece nuevas reglas sobre los activos externos en los que puede invertir la entidad y permite utilizar las reservas como garantía en operaciones propias de la actividad del BCRA.
El proyecto también amplía las alternativas de financiamiento del Banco Central mediante organismos multilaterales, otros bancos centrales y bancos internacionales.
Qué busca cambiar la reforma
En términos generales, el proyecto plantea un cambio en la relación entre el Banco Central y el Estado.
Por un lado, concentra la misión del BCRA en preservar el valor de la moneda. Por otro, busca impedir que la entidad sea utilizada para financiar el déficit público mediante emisión y establece límites más estrictos para transferir recursos al Tesoro.
A eso suma modificaciones destinadas a proteger las reservas y otorgar mayor estabilidad a las autoridades del organismo.
La iniciativa ya consiguió media sanción en Diputados y ahora el debate se trasladará al Senado. Si finalmente es aprobada, la nueva Carta Orgánica establecerá un marco diferente para el funcionamiento del Banco Central y para su relación financiera con el Estado.




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