Un informe técnico advirtió que el Gobierno nacional dejó sin distribuir $784.000 millones del impuesto a los combustibles que debían destinarse a obras viales y mantenimiento de rutas.

De acuerdo al relevamiento, entre enero y julio de 2026 el Ministerio de Economía dejó de girar a las provincias y a Vialidad Nacional unos $784.000 millones recaudados por el impuesto al combustible.
Ese tributo tiene como destino específico el mantenimiento de rutas nacionales y la financiación de obras viales estratégicas. Sin embargo, la recaudación quedó retenida en las arcas nacionales y no se volcó a los proyectos previstos.
El informe advierte que la falta de distribución afecta la conservación de la red vial, con impacto en la seguridad vial, el transporte de cargas y la conectividad entre ciudades.
Además, alerta que la postergación de obras viales encarece los costos futuros: cuanto más se demora el mantenimiento, mayor es la inversión necesaria para recuperar las rutas deterioradas.
La situación se da en un contexto de ajuste del gasto público, donde la inversión en infraestructura aparece entre los rubros más afectados, pese al carácter específico del impuesto al combustible.
Según especialistas consultados en el informe, actualizar la ejecución de obras viales es clave para sostener la competitividad de las economías regionales y reducir los siniestros en las rutas nacionales.




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