La propuesta del Gobierno de Javier Milei para modificar el sistema electoral nacional encontró una resistencia inesperada en la propia oposición aliada. Un grupo de senadores de la Unión Cívica Radical (UCR) se desmarcó de la Casa Rosada, rechazó la eliminación de las PASO y presentó un proyecto alternativo que reaviva la tensión en el Congreso.

La jugada de la UCR frente a la Casa Rosada
Tras la presentación del proyecto libertario para reformar el sistema electoral, la UCR decidió marcar diferencias. Senadores del partido centenario salieron a cuestionar la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y se apuraron a ingresar su propia iniciativa en la Cámara alta, con el objetivo de sostener las internas como herramienta de competencia dentro de los frentes.
La postura radical no solo expone las tensiones dentro de la oposición, sino que también complica el plan del oficialismo de La Libertad Avanza, que necesita construir mayorías en el Congreso para avanzar con una reforma de alto impacto institucional. El debate por las PASO vuelve a convertirse en una pieza clave de la discusión política nacional.
Silencio del PRO y señales desde las provincias
Mientras la UCR ya hizo público su desacuerdo, en el PRO predomina el silencio. El partido fundado por Mauricio Macri, que comparte con Milei parte del electorado y mantiene vasos comunicantes con la Casa Rosada, aún no fijó una postura unificada sobre la eliminación de las PASO, pese a que el tema atraviesa de lleno la estrategia de la oposición para las próximas elecciones.
En paralelo, uno de los gobernadores más cercanos al oficialismo nacional también se pronunció en contra de la iniciativa, lo que suma presión al Gobierno. Las provincias siguen con atención el debate, ya que un cambio en el calendario y en las reglas de las primarias puede alterar los acuerdos políticos locales y la conformación de alianzas.
La resistencia de la UCR y las dudas en el PRO anticipan una discusión intensa en los bloques opositores, que deberán decidir si acompañan la reforma libertaria o si frenan el proyecto en el Senado. El resultado de esa pulseada no solo definirá el futuro de las PASO, sino también el mapa de poder de cara a las próximas presidenciales.
En este contexto, el oficialismo necesita negociar voto por voto para sostener su iniciativa. La reacción de los senadores radicales deja en claro que la reforma electoral no será un trámite y que, lejos de generar consenso, reabrió viejas disputas internas en la oposición y en la relación con la Casa Rosada.




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