Gobernadores frenan el avance para eliminar las PASO

El debate por la reforma electoral suma tensión en el oficialismo: varios gobernadores aliados comenzaron a marcar diferencias con la idea de eliminar las PASO y abren un escenario de incertidumbre sobre el futuro del proyecto.

La posibilidad de derogar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) abrió una grieta inesperada dentro del oficialismo nacional. Algunos mandatarios provinciales, hasta ahora alineados con la Casa Rosada, empezaron a tomar distancia de la iniciativa y reclaman mayor discusión antes de avanzar con cambios de fondo en las reglas de juego electorales.

En la previa del tratamiento legislativo, los llamados “caciques” territoriales se muestran cautos. Consideran que modificar el sistema de selección de candidaturas a pocos meses del calendario electoral podría interpretarse como una maniobra oportunista y generar resistencia no solo en la oposición, sino también en la opinión pública.

Los gobernadores, claves para sostener cualquier reforma, evalúan el impacto que tendría la eliminación de las PASO en las internas locales y en la negociación de listas. Varios de ellos temen perder capacidad de ordenamiento interno y advierten que un cambio apresurado podría debilitar la legitimidad de los candidatos ante sus propias bases.

Un debate que promete ser áspero en el Congreso

En paralelo, en el Congreso ya se anticipa un camino complejo. Mientras el oficialismo intenta cerrar filas, la oposición prepara su estrategia para frenar la reforma o, al menos, forzar modificaciones profundas al proyecto original. Legisladores de distintos bloques señalaron que no convalidarán cambios que puedan interpretarse como un “traje a medida” para el gobierno de turno.

En ese contexto, dirigentes como Diego Santilli se preparan para un nuevo rally político en busca de votos y respaldo interno. El dirigente opositor busca capitalizar el malestar de los gobernadores y presentarse como una voz firme en defensa de la continuidad de las PASO, a las que considera una herramienta para ordenar la competencia y darle mayor participación a la ciudadanía.

Al interior de las fuerzas políticas, la discusión excede el simple cálculo electoral. Varios referentes colocan sobre la mesa el rol de las primarias en la renovación de liderazgos y en la transparencia de los procesos internos. Para estos sectores, tocar las PASO sin un amplio consenso implicaría retroceder en materia de calidad institucional.

Del otro lado, quienes impulsan la eliminación de las primarias argumentan que el sistema actual encarece las campañas, fatiga al electorado y multiplica las disputas internas. Plantean que una reforma permitiría simplificar el calendario, reducir costos y concentrar el debate en una sola elección de mayor peso político.

En las próximas semanas, las negociaciones entre gobernadores, legisladores y referentes partidarios serán decisivas. De su resultado dependerá si el proyecto de reforma electoral consigue avanzar o queda archivado, en medio de un clima de presión cruzada y de fuerte atención pública sobre el funcionamiento de la democracia argentina.

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