La Fragata Libertad zarpó para su 54° Viaje de Instrucción

Con 256 tripulantes y más de 40 cadetes a bordo, la Fragata ARA Libertad volvió a hacerse a la mar para encarar un nuevo viaje de instrucción que combina formación profesional, representación internacional y un fuerte componente simbólico para la Armada Argentina.

La Fragata Libertad zarpó para su 54° Viaje de Instrucción
La Fragata Libertad zarpó para su 54° Viaje de Instrucción

La Fragata ARA Libertad inició su 54° Viaje de Instrucción con un total de 256 tripulantes y más de 40 cadetes que atraviesan la etapa final de su formación naval. Durante 161 días, el buque escuela recorrerá distintos puertos de América, en una travesía que combina entrenamiento en navegación, tareas protocolares y contacto directo con comunidades de la región.

El zarpe marcó el comienzo de una experiencia que para los futuros oficiales funciona como un verdadero viaje al interior de la Patria, donde conviven las exigencias de la vida a bordo con el orgullo de representar a la Argentina en cada escala.

En esta campaña, los cadetes tienen la oportunidad de aplicar en el mar los conocimientos adquiridos en las aulas, desde maniobras de navegación hasta ejercicios de coordinación y disciplina militar, en un entorno que combina tradición y tecnología.

El inicio del viaje estuvo atravesado por una fuerte carga emocional. En tierra, familiares y amigos se acercaron para despedir a los tripulantes, en una escena marcada por abrazos extensos, fotos de último momento y la mezcla de orgullo y ansiedad ante los meses de distancia que se abren por delante.

Mientras la Fragata Libertad se alejaba del muelle, las miradas se quedaron un rato más en la costa. Para muchos cadetes se trata de su primer gran viaje lejos de casa, un punto de inflexión en la carrera naval que los espera y en su vida personal.

Desde el agua, equipos de El Tres TV y Rosario3 acompañaron los primeros tramos de la travesía, registrando el momento en que el buque escuela toma rumbo mar adentro y deja atrás el paisaje del puerto para internarse en la inmensidad del río y el océano.

Pensado como una aula flotante, el viaje de instrucción permite que los cadetes perfeccionen prácticas de navegación, guardias, mantenimiento y trabajo en equipo. Al mismo tiempo, cada escala en puertos extranjeros se convierte en una instancia de intercambio cultural y diplomático.

En cada amarre, la Fragata Libertad se presenta como embajadora itinerante de la Argentina, abriendo sus cubiertas a delegaciones oficiales, residentes argentinos en el exterior y público local interesado en conocer la historia del buque y de la Armada.

Durante los 161 días de travesía, la rutina a bordo se ordena entre formaciones, tareas operativas y espacios de estudio. Para los cadetes, es el tramo final de un proceso que los prepara para asumir mayores responsabilidades dentro de la institución.

Mientras tanto, en tierra firme queda la otra cara del viaje: la de quienes acompañan a distancia y siguen cada novedad con atención, a la espera del regreso y del cierre de una experiencia que deja huella en todos sus protagonistas.

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