El camarista federal Martín Irurzun llegó a la Corte Suprema con un planteo clave: busca seguir en la Cámara Federal pese a cumplir el límite de edad fijado por la Constitución y depende ahora de una decisión política del Gobierno y del Senado.

Irurzun cumple 75 años, la edad máxima para los jueces según la Constitución, y se aferra a la Cámara Federal con un pedido para que el presidente Javier Milei y el Senado le habiliten otros cinco años en el cargo. La presentación ya llegó a la Corte, que deberá pronunciarse sobre su situación.
El movimiento se da en medio de un rearmado más amplio del tribunal que impulsa el Gobierno nacional. En ese esquema, distintos sectores del oficialismo no incluyen a Irurzun en sus planes futuros para el estratégico fuero federal porteño, clave en causas de corrupción y poder político.
El magistrado intenta apoyarse en antecedentes de otros jueces que lograron extender su permanencia, mientras crece la tensión entre la Corte Suprema, el Ejecutivo y el Senado por el control de los cargos vacantes y los que están por vencer.
Una pulseada política y judicial
El caso Irurzun se vuelve una prueba sobre hasta dónde el Gobierno de Javier Milei avanzará en la renovación de la Justicia federal. Lo que se resuelva impactará no solo en la Cámara Federal, sino también en el mapa de poder de los tribunales donde se investigan a funcionarios y exfuncionarios nacionales.





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