Un informe reservado del Congreso de Estados Unidos puso bajo la lupa el uso del Fondo de Estabilización del Tesoro durante el gobierno de Donald Trump, al advertir que se utilizó para respaldar financieramente a la Argentina y favorecer al presidente Javier Milei por motivos ideológicos y con impacto en el escenario electoral local.

Un informe reservado del Congreso de Estados Unidos puso bajo la lupa el uso del Fondo de Estabilización del Tesoro durante el Gobierno de Donald Trump, al advertir que se utilizó para respaldar financieramente a la Argentina y favorecer al presidente Javier Milei por motivos ideológicos y con impacto en el escenario electoral local.
El documento -de carácter interno- cuestionó que el Fondo de Estabilización del Tesoro se haya utilizado de manera discrecional, sin intervención del Poder Legislativo norteamericano, para sostener un salvataje financiero hacia la Argentina. Según el texto, esta maniobra habría perseguido la intención de influir indebidamente en las elecciones argentinas.
De acuerdo con el informe, la herramienta financiera fue activada con el aval de Donald Trump en un contexto en el que el presidente Javier Milei buscaba mostrar respaldo internacional y estabilidad ante los mercados. Los autores plantean que ese apoyo excedió el objetivo técnico del fondo y se convirtió en una señal política.
Los legisladores que trabajaron sobre el reporte remarcaron que la estructura actual del Fondo de Estabilización del Tesoro habilita un margen amplio de discrecionalidad en el Poder Ejecutivo de Estados Unidos. Por eso, recomendaron avanzar con una reforma legal que obligue a contar con aprobación del Congreso antes de comprometer recursos en operaciones de respaldo a otros países.
La advertencia apunta a evitar que, en futuros gobiernos estadounidenses, se repitan decisiones orientadas principalmente por alineamientos ideológicos con administraciones extranjeras. El texto subraya que, sin mayores controles, ese tipo de asistencia puede incidir de forma directa en la política interna de los países receptores, como ocurrió con la Argentina.
En ese sentido, el informe insiste en que el uso del Fondo de Estabilización del Tesoro debe responder a criterios técnicos y de estabilidad financiera, y no convertirse en una herramienta de presión o premio político. Para eso, plantea que la intervención del Congreso permitiría fijar límites claros y garantizar mayor transparencia en cada operación.
Si bien el documento no descarta por completo el rol de Washington en apoyos extraordinarios a socios estratégicos, sí reclama que cada caso se someta a un proceso de evaluación pública, con audiencias y reportes detallados. El objetivo, remarcan, es reducir la posibilidad de que un presidente utilice estos fondos para favorecer a determinados gobiernos o candidatos en plena campaña electoral.




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