El Aeropuerto Internacional Rosario “Islas Malvinas” reforzó su rol estratégico en la región al recibir decenas de vuelos que no pudieron aterrizar en Ezeiza por el mal tiempo registrado en las últimas semanas.

Entre el 25 de mayo y el 5 de julio, el aeropuerto de Fisherton recibió 34 vuelos desviados, incluidos dos imponentes Boeing 747, a raíz del cierre temporal del Aeropuerto Internacional de Ezeiza por condiciones meteorológicas adversas.
Fisherton se afianza como alternativa regional
La operatoria extraordinaria demostró la capacidad del Aeropuerto de Rosario para absorber tráfico adicional de gran porte y sostener la conectividad aérea cuando la terminal de referencia del país debió cerrar por seguridad.
La llegada de aeronaves como el Boeing 747 requirió coordinación entre los equipos de pista, control aéreo y servicios en tierra, que ajustaron procedimientos para garantizar maniobras seguras y minimizar demoras para los pasajeros.
Fuentes aeroportuarias destacaron que estos movimientos excepcionales consolidan a Rosario como alternativa de referencia frente a contingencias que afectan a Ezeiza u otros aeropuertos del centro del país, y ponen en valor las inversiones realizadas en infraestructura y operación.
La experiencia de estas semanas también dejó un aprendizaje clave: la importancia de contar con terminales aéreas descentralizadas y preparadas, capaces de sostener el flujo de vuelos en escenarios de mal tiempo o restricciones técnicas.
Con este desempeño, el Aeropuerto Internacional Rosario refuerza su proyección para atraer nuevas rutas regulares y seguir ganando peso en el mapa aéreo de la región centro.





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