Cuba avanza con un nuevo paquete de reformas económicas con el objetivo de abrir más espacios al capital externo, propiciar inversiones y sostener una economía golpeada por la crisis.

El presidente Miguel Díaz-Canel confirmó que su gobierno trabaja en un plan de reformas económicas orientado a atraer nuevas inversiones y dinamizar la producción en Cuba.
Sin brindar aún un calendario concreto, Díaz-Canel sostuvo que “son tiempos en que hay que cambiar” y adelantó que el Ejecutivo analiza ajustes en áreas clave de la economía, con el foco puesto en generar divisas y sostener el gasto social.
Un giro para seducir capitales externos
El plan incluye una mayor apertura a la inversión extranjera en sectores considerados estratégicos, así como la revisión de regulaciones que hoy frenan el ingreso de socios privados. La apuesta oficial es que el arribo de capital externo permita modernizar infraestructuras y mejorar el abastecimiento interno.
En paralelo, el gobierno cubano discute cambios en el esquema de precios y subsidios, en un contexto de inflación, escasez y caída del poder adquisitivo. La conducción política insiste en que cualquier reforma se hará, según remarcan, sin abandonar los lineamientos centrales del modelo socialista.
Las medidas aún están en evaluación y se espera que en las próximas semanas se detallen los alcances concretos de este giro económico, que busca dar aire a la isla en medio de una situación compleja y con fuerte seguimiento internacional.





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