Central deberá abonar una compensación económica en concepto de derechos de formación por el mediocampista Fabián Rinaudo, a partir de un fallo judicial que reconoce el reclamo de su club de origen, Defensores de Armstrong, por el paso del jugador por el conjunto de Arroyito en 2018.

Central deberá abonar una compensación económica en concepto de derechos de formación por el mediocampista Fabián “Fito” Rinaudo. Es a partir de un fallo judicial que reconoce el reclamo de Defensores de Armstrong -su club de origen-, por el paso del jugador por la institución de Arroyito en 2018.
La resolución de la Justicia se apoya en la Ley 27.211, que regula el sistema de derechos de formación deportiva en Argentina. A partir de esta normativa, el club Defensores de Armstrong, club en el que el mediocampista inició su carrera, recibirá una compensación cercana a los 50 mil dólares por la etapa en la que jugó para Central.
El caso vuelve a poner en primer plano el alcance de la legislación que protege a las instituciones que forman futbolistas desde divisiones inferiores. La ley establece que, cuando un jugador firma contratos profesionales o es transferido, los clubes formadores tienen derecho a percibir un monto proporcional a los años de formación brindados.
Un fallo que refuerza el rol de los clubes formadores
La Justicia avaló el reclamo de Defensores de Armstrong al considerar probado que la institución santafesina tuvo un papel clave en el proceso de desarrollo deportivo del volante. Sobre esa base, se ordenó que Central pague el resarcimiento económico correspondiente a la etapa en la que el jugador integró el plantel profesional auriazul.
De esta manera, el fallo se alinea con otros antecedentes recientes que buscan asegurar que los clubes de menor estructura, muchas veces del interior del país, puedan sostenerse a través de los retornos que generan los futbolistas formados en sus canteras y luego proyectados al profesionalismo.
La cifra, cercana a los 50 mil dólares, representa un ingreso significativo para la institución que compite en ligas regionales y se sostiene en buena medida con el trabajo de sus dirigentes y la comunidad local. El reconocimiento económico asociado a la carrera de un jugador como Rinaudo implica, además, un respaldo simbólico al trabajo de base en el fútbol santafesino.
La Ley 27.211 fue concebida para acompañar ese esfuerzo cotidiano, al fijar criterios para la distribución de los derechos de formación y evitar que los clubes que dan los primeros pasos en la carrera de un futbolista queden al margen de los beneficios económicos que se generan cuando ese jugador llega a Primera División.




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