Una serie de allanamientos en barrio Ludueña volvió a poner en la mira a la banda de Los Monos, con varios procedimientos ligados a intimidaciones contra testigos y la estructura que se le atribuye a Jonatan Almada.

La investigación por amenazas e intimidaciones a testigos derivó en un raid de 17 allanamientos en la zona noroeste de Rosario, especialmente en el histórico y golpeado barrio Ludueña.
Como resultado de los procedimientos, las fuerzas de seguridad detuvieron a siete personas y secuestraron un arma de fuego, varios teléfonos celulares y documentación que será clave para reconstruir la ruta de los mensajes y los vínculos internos de la organización.
La causa vuelve a enfocar al entramado criminal asociado a Jonatan Almada, señalado como un eslabón importante dentro del esquema de Los Monos y su influencia sobre el territorio. Los allanamientos apuntan a desarmar la red que intenta condicionar a quienes se animan a declarar en causas sensibles.
Según fuentes judiciales, el material reunido permitirá profundizar las indagatorias sobre cómo se planifican y ejecutan las presiones contra testigos, una de las estrategias más utilizadas por las bandas que operan en Rosario para sostener su poder.
Una estructura criminal bajo la lupa
Con estos movimientos, la Justicia intenta avanzar sobre la estructura criminal de Los Monos en Ludueña, donde las balaceras, amenazas y extorsiones forman parte del día a día de vecinos que conviven con la violencia desde hace años.
La expectativa ahora se centra en las próximas audiencias y en la posible imputación de los detenidos, pasos que definirán si esta causa se convierte en un nuevo capítulo clave contra la banda.





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