Un amplio colectivo de intérpretes nacionales lanzó una campaña para reclamar controles claros sobre el uso de la inteligencia artificial en la industria audiovisual y publicitaria, ante el temor de que estas tecnologías avancen sin regulaciones adecuadas en Argentina.

El lanzamiento de la campaña de la Asociación Argentina de Actores y Actrices apunta a poner en agenda un debate que, según el sector, llegó para quedarse. Desde el sindicato remarcan que el crecimiento acelerado de la inteligencia artificial en la producción de contenidos abre desafíos éticos y legales que hoy no cuentan con marcos regulatorios claros en el país.
La preocupación central es que estas herramientas permitan replicar voces, rostros y gestos sin autorización, afectando derechos de imagen, autoría y trabajo. En un contexto de cambios tecnológicos vertiginosos, los intérpretes reclaman que el Estado, las cámaras empresarias y los propios sindicatos se sienten a discutir nuevas reglas de juego.
Un vacío legal frente a un avance acelerado
Desde la conducción gremial advierten que la irrupción de plataformas basadas en inteligencia artificial se produjo sin que existan normas específicas que regulen su uso. La legislación actual en materia de propiedad intelectual y derechos de imagen fue pensada para otro escenario tecnológico y, para los actores, hoy resulta insuficiente.
El temor es que, sin un marco claro, productores y empresas puedan utilizar las imágenes y registros de los intérpretes para entrenar sistemas de inteligencia artificial, generar escenas nuevas o campañas publicitarias sin pago, sin consentimiento y sin ningún tipo de control sobre el destino de ese material.
La campaña apunta también a instalar el tema en la agenda pública, poniendo el foco en la necesidad de proteger las fuentes de trabajo en la industria cultural. Los intérpretes señalan que, si no se establecen límites, la automatización podría reemplazar parte de las tareas que hoy realizan trabajadores de la actuación, la locución y la doblaje.
Debate sobre ética, creatividad y derechos
Los actores remarcan que no se trata de rechazar la tecnología en sí misma, sino de poner condiciones a su incorporación. Plantean que la inteligencia artificial puede ser una herramienta útil para la producción audiovisual, siempre que se respeten los derechos laborales y se garantice la transparencia en su uso.
En esa línea, proponen discutir cláusulas específicas en los contratos y acuerdos colectivos que impidan el uso no autorizado de la imagen y la voz, establezcan compensaciones económicas y definan con precisión en qué contextos se permite emplear estas tecnologías.
El sindicato insiste en que la discusión sobre la inteligencia artificial no puede quedar solo en manos de las empresas tecnológicas. Reclama la intervención de organismos estatales, especialistas en derecho y representantes de los trabajadores para construir un marco regulatorio que acompañe la innovación, pero que al mismo tiempo cuide la creatividad humana y los derechos conquistados por el sector artístico.




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