Una joven que cumplía una condena con tobillera electrónica fue detenida en Granadero Baigorria, acusada de vender droga desde un kiosco de barrio, en un operativo que también alcanzó a su madre.

El procedimiento se llevó a cabo en la tarde de este jueves en Granadero Baigorria, en una propiedad ubicada sobre calle Orsetti al 700. Según fuentes del caso, en el lugar funcionaba un kiosco que habría sido utilizado como pantalla para la venta de estupefacientes al menudeo.
En el allanamiento, efectivos policiales secuestraron bochitas de cocaína, dosis de marihuana, dinero en efectivo y varios teléfonos celulares que ahora serán peritados para intentar reconstruir la red de clientes y contactos.
La principal detenida es una joven que contaba con una tobillera electrónica, medida dispuesta por la Justicia para controlar el cumplimiento de una condena previa. Pese a esa restricción, la sospecha es que mantenía una intensa actividad de narcomenudeo desde el comercio barrial.
En el operativo también quedó arrestada su madre, quien ya había sido condenada por un homicidio. Los investigadores intentan determinar si ambas actuaban en forma conjunta y cómo se repartían las tareas dentro del punto de venta.
Allanamiento y elementos secuestrados
El despliegue se concretó en horas de la tarde, con personal policial que rodeó la cuadra de Orsetti al 700 para asegurar el ingreso al kiosco y a las dependencias internas de la vivienda. La medida fue autorizada por la Justicia en el marco de una investigación por comercialización de drogas a pequeña escala.
En el interior, los uniformados encontraron envoltorios listos para la venta, además de dinero fraccionado y dispositivos móviles que serían clave para cotejar llamados, mensajes y registros de transferencias. Todo fue incautado y puesto a disposición del Ministerio Público de la Acusación.
Investigación y próximos pasos judiciales
Tras las detenciones, la joven con tobillera electrónica fue trasladada para su identificación y quedó a disposición de la fiscalía, que deberá evaluar el agravante de haber cometido nuevos delitos mientras cumplía una condena. La situación de la madre también será revisada en función de su antecedente por homicidio.
En las próximas horas se espera la realización de las audiencias imputativas, donde se formalizarán los cargos y se definirá si las mujeres continúan privadas de la libertad. La investigación apunta a reconstruir desde cuándo operaba el kiosco como punto de venta y si existían otros involucrados en la organización.
El procedimiento se inscribe en una serie de operativos recientes contra el narcomenudeo en localidades del Gran Rosario, donde la utilización de comercios de barrio como fachada para la venta de drogas se volvió una modalidad reiterada que preocupa a vecinos y autoridades.





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