El caso del frigorífico Cabaña Don Theo, en Moreno, expuso una realidad silenciosa pero creciente: cada vez más jubilados se ven obligados a volver al mercado laboral para completar ingresos que ya no alcanzan.

Un fenómeno que se acelera entre los adultos mayores
En los últimos nueve años, la ocupación de personas jubiladas se disparó un 32,6%, según datos oficiales. Detrás de ese porcentaje hay miles de historias de adultos mayores que, lejos de retirarse, vuelven a buscar trabajo para sostener gastos básicos como alimentos, vivienda, medicamentos y servicios.
La situación tuvo un fuerte impacto público a partir del conflicto en el frigorífico Cabaña Don Theo, ubicado en Moreno, donde se conoció que varios trabajadores superaban largamente la edad jubilatoria. El caso encendió la alarma sobre las condiciones en las que se desempeñan muchos adultos mayores en actividades físicas exigentes.
Especialistas en mercado laboral advierten que el fenómeno no responde solo al deseo de seguir activos, sino sobre todo al bajo poder adquisitivo de las jubilaciones, que quedó rezagado frente a la inflación y al aumento del costo de vida.
Jubilarse pero seguir trabajando
En la práctica, cada vez es más común que adultos mayores combinen el cobro de un haber previsional con algún tipo de empleo formal, informal o de changas. Muchos aceptan tareas con jornadas extensas o salarios por debajo del promedio, con el objetivo de sumar unos pesos más a fin de mes.
El deterioro de los ingresos golpea especialmente a quienes perciben la jubilación mínima, que suele alcanzar apenas para cubrir parte de los gastos en alimentos y remedios. A eso se suma el costo de alquileres, expensas y tarifas, que presiona aún más sobre el presupuesto de los hogares de personas mayores.
Frente a este escenario, muchos jubilados posponen la idea de un retiro pleno. En lugar de disfrutar de una etapa de descanso, terminan extendiendo su vida laboral en condiciones en las que, en varios casos, se pone en riesgo su salud física y emocional.
Desafíos para el sistema previsional y el mercado laboral
El salto en la ocupación de adultos mayores también reabre el debate sobre la sustentabilidad del sistema previsional y la calidad del empleo disponible para este grupo etario. Organizaciones de jubilados reclaman una recomposición más fuerte de los haberes y controles sobre las condiciones en que se contrata a personas mayores.
Al mismo tiempo, analistas señalan que la prolongación de la vida laboral es una tendencia global, pero subrayan que en la Argentina se da en un contexto de emergencia económica, con salarios deprimidos y altos niveles de informalidad.
El caso de Cabaña Don Theo funcionó como una foto de un problema estructural que se fue consolidando en la última década. Mientras los haberes sigan perdiendo contra la inflación, todo indica que cada vez más jubilados seguirán trabajando mucho después de la edad de retiro.





Comentarios