La Justicia federal desestimó el pedido de detención contra el vocero presidencial Manuel Adorni, solicitado por la diputada nacional Marcela Pagano, al considerar que no existe un peligro concreto de fuga ni de entorpecimiento de la investigación.

La decisión de Pollicita y los argumentos
El fiscal federal Gerardo Pollicita resolvió rechazar el planteo presentado por Marcela Pagano, quien había reclamado la inmediata detención de Manuel Adorni. En su dictamen, el representante del Ministerio Público sostuvo que no se verifican los “extremos necesarios” previstos en el Código Procesal Penal para avanzar con una medida de esta magnitud.
Pollicita subrayó que, para ordenar una detención, deben acreditarse situaciones de riesgo real o grave, como la posibilidad de fuga del imputado o un intento concreto de entorpecer la investigación. Tras analizar el caso, concluyó que ninguno de esos supuestos se encuentra configurado en relación al vocero presidencial.
De este modo, el fiscal desestimó el pedido impulsado por Pagano, que se enmarca en las tensiones políticas y judiciales que rodean al entorno más cercano del presidente Javier Milei. La causa seguirá su curso, pero sin medidas de coerción personal sobre Adorni por el momento.
Qué implica la ausencia de “riesgo real o grave”
En causas penales, la prisión preventiva o la detención de un funcionario sólo puede ordenarse si se demuestra que existe un peligro concreto de que la persona se fugue o interfiera de manera directa en la investigación, por ejemplo presionando testigos o alterando pruebas.
Pollicita entendió que, en el caso de Manuel Adorni, no hay elementos objetivos que indiquen que pueda sustraerse del accionar de la Justicia o afectar el avance del expediente. Por esa razón, consideró que disponer una detención sería una medida desproporcionada frente al estado actual del proceso.
La resolución se inscribe en el criterio habitual de los tribunales federales, que buscan evitar el uso de la detención preventiva como una sanción anticipada y reservan esta herramienta para situaciones excepcionales, donde el riesgo procesal se encuentra claramente demostrado.
Impacto político y próximos pasos
El rechazo al pedido de detención representa un alivio para la Casa Rosada, que atraviesa un escenario de fuerte exposición pública de sus funcionarios. La ofensiva judicial de Marcela Pagano contra el vocero se suma a otros planteos que alimentan la tensión entre distintos sectores de la política nacional.
Con esta decisión, Manuel Adorni continuará en funciones sin restricciones procesales, mientras la causa avanza por los carriles ordinarios. El dictamen de Pollicita, además, marca un límite a los reclamos de medidas excepcionales que no logran sostenerse en parámetros jurídicos objetivos.
De aquí en más, el foco estará puesto en las pruebas que se incorporen al expediente y en las definiciones que adopten el juez interviniente y la fiscalía, en un contexto donde cada movimiento judicial tiene repercusión inmediata en el tablero político.





Comentarios