Crecida del Paraná: camalotes complican la pesca y alertan riesgos

La fuerte crecida del río Paraná provocó una invasión de camalotes que ya se siente en la zona costera y en los muelles de pesca. Referentes del sector y especialistas advierten por las dificultades para trabajar sobre el agua y por algunos riesgos que traen estas plantas flotantes cuando se acumulan en grandes mantos.

Crecida del Paraná: camalotes complican la pesca y alertan riesgos

Con el nivel del río Paraná en alza, los camalotes avanzan arrastrados por la corriente y se concentran en las orillas, puertos y bajadas de lanchas. En esos sectores, pescadores deportivos y comerciales describen un escenario complicado: líneas que se enganchan, motores que se fuerzan y menos espacio libre para tirar las redes o la caña.

Las plantas forman verdaderas alfombras verdes que cubren grandes extensiones de agua. Esa masa flotante se mueve con el viento y la corriente, por lo que muchas veces sorprende a quienes salen a navegar o intentan mantener un punto fijo para pescar desde la costa.

Además de la incomodidad, los camalotes traen riesgos. Entre las raíces y tallos suelen alojarse insectos y animales pequeños, y la imposibilidad de ver con claridad la superficie del agua puede ocultar troncos, ramas o restos de basura que arrastra la crecida, con el consiguiente peligro para las embarcaciones más chicas.

Advierten por peligros y piden extremar cuidados

Quienes conocen el río recuerdan que la presencia de camalotes es un fenómeno habitual en períodos de crecidas pronunciadas, pero subrayan que su impacto se multiplica cuando el nivel del agua se mantiene alto durante varios días. En esos casos, la vegetación se amontona contra las defensas costeras, embarcaderos y zonas de pesca recreativa.

Ante este panorama, se recomienda a navegantes y pescadores planificar las salidas con mayor precaución, evitar circular a alta velocidad cerca de los bancos de camalotes y utilizar chaleco salvavidas de manera permanente. También se sugiere revisar que las tomas de agua de los motores no se obstruyan con restos vegetales.

Las autoridades y organismos vinculados al monitoreo del Paraná siguen de cerca la evolución de la altura del río y el comportamiento de la vegetación flotante. Aunque el fenómeno es parte de la dinámica natural del curso de agua, el llamado es a no subestimar los riesgos y a respetar las indicaciones de seguridad en guarderías náuticas, clubes y muelles públicos.

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