Un frigorífico de Fisherton fue escenario de un violento asalto a mano armada en plena tarde de martes, cuando al menos un delincuente irrumpió en el local y, tras encañonar a un empleado, se llevó una importante suma de dinero en efectivo.

El hecho ocurrió en la tarde de este martes sobre Wilde al 800, a pocos metros del Mercado de Concentración de Fisherton, en la zona oeste de Rosario. Según los primeros datos, el ladrón sorprendió al personal cuando el comercio estaba en plena actividad.
De acuerdo al relato de uno de los empleados, el agresor ingresó al local, sacó un arma de fuego y apuntó directamente hacia él. “Sentí el ruidito del arma”, contó aún conmocionado, al describir el momento en que advirtió que se trataba de un robo.
Bajo amenazas, el delincuente obligó a entregar la recaudación disponible. Las primeras estimaciones indican que se alzó con alrededor de un millón de pesos, suma que habría sido reunida durante la jornada por las ventas del frigorífico.
Un robo en una zona muy transitada
El frigorífico está ubicado en un sector de intenso movimiento, dado su cercanía con el Mercado de Concentración y otras firmas del rubro alimenticio. En ese contexto, el asalto generó fuerte preocupación entre comerciantes y trabajadores de la zona, que advierten por la exposición cotidiana a hechos de inseguridad.
El empleado asaltado remarcó que el episodio fue muy rápido y que el delincuente actuó con decisión, sin dar margen a la reacción. El temor principal fue que el arma se disparara en medio del forcejeo o ante cualquier gesto interpretado como resistencia.
Tras apoderarse del dinero, el ladrón escapó del lugar. No se informó que hubiera habido disparos ni personas heridas, aunque el impacto emocional entre los trabajadores fue inmediato, por la violencia implícita en el uso del arma.
Investigación y temor entre comerciantes
Luego del asalto, se dio aviso a la policía y se inició la investigación para intentar identificar al responsable. Una de las claves será el análisis de posibles cámaras de seguridad instaladas tanto en el frigorífico como en locales cercanos sobre Wilde y en las inmediaciones del Mercado de Concentración.
Trabajadores del sector señalaron que los movimientos de dinero en efectivo y los horarios de mayor recaudación convierten a los comercios de la zona en blancos frecuentes de delincuentes armados. La preocupación se repite en cada nuevo hecho y vuelve a poner en agenda la necesidad de mayores medidas de prevención.
Mientras avanza la pesquisa, el personal del frigorífico intenta retomar la actividad, marcado por el miedo que deja haber tenido un arma apuntando a pocos centímetros. “Lo único que pensás es en que no tire del gatillo”, sintetizó el trabajador.





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