Se trata de Pizza House, una de las pizzerías más vendidas en PedidosYa en Rosario. Tras denunciar aumentos de costos, comisiones y cambios en las condiciones comerciales, sus dueños decidieron publicar sus pizzas a más de $100.000 para desalentar las compras a través de la plataforma y concentrar los pedidos en su propio sistema de delivery.

Los usuarios que en los últimos días ingresaron a PedidosYa para buscar una pizza de Pizza House se encontraron con una sorpresa: algunas variedades aparecían publicadas a más de 130 mil pesos. Lejos de tratarse de un error, la medida fue una decisión deliberada de la firma rosarina para desalentar las compras a través de la plataforma y redirigir los pedidos hacia su propio sistema de delivery.
La situación tomó estado público luego de que el influencer gastronómico rosarino Nicolás Maggi compartiera una captura de pantalla en sus redes sociales. La publicación rápidamente se viralizó, acumulando más de medio millón de visualizaciones y cientos de comentarios de usuarios sorprendidos por los valores exhibidos en la aplicación.
La historia resulta llamativa porque Pizza House no es una marca que haya tenido dificultades para crecer dentro de las plataformas. Según relatan sus responsables, en apenas un año y medio lograron convertirse en la pizzería más vendida de PedidosYa en Rosario. En paralelo construyeron una comunidad de casi 40 mil seguidores en redes sociales gracias a una estrategia basada en productos originales y una fuerte presencia digital.
Entre las propuestas que ayudaron a consolidar la marca aparece la llamada pizza de lomo, una especialidad que combina lomo salteado, pimientos, cebolla, reducción de aceto y salsa de soja. El producto se volvió viral en redes sociales y atrajo clientes de distintas localidades de la región, convirtiéndose en uno de los emblemas de una marca que logró un nivel de reconocimiento poco habitual para el corto tiempo que lleva en el mercado.
Cansada de los abusos en comisiones de Pedidos Ya, una pizzeria puso la pizza a 100 lucas a modo de protesta para que sus clientes se enteren de que tienen que poner los precios más caros porque la plataforma se está llevando arriba del 40% de cada pedido. pic.twitter.com/6gsDTE1wej
— Nicolás Maggi (@nicolasmaggi87) June 4, 2026
Sus dueños sostienen que el conflicto con la plataforma comenzó a profundizarse durante el último tiempo a partir de cambios en las condiciones comerciales, incrementos de costos y modificaciones que, según afirman, afectaron la rentabilidad y visibilidad del negocio.
Los reclamos
Entre los principales reclamos mencionan aumentos unilaterales en los porcentajes destinados a publicidad dentro de la aplicación. De acuerdo con su versión, un esquema de promoción que representaba un 3,2% pasó a ubicarse en torno al 6,2% sin una negociación previa. También aseguran haber sufrido una pérdida de visibilidad dentro de la plataforma y la incorporación de cargos y comisiones adicionales que consideran abusivos.
Otro de los puntos de conflicto tiene que ver con los reclamos realizados por usuarios. Según explican, en algunos casos la plataforma descontaba el valor de pedidos denunciados como no entregados, aun cuando el comercio aseguraba haber cumplido con el envío, trasladando el costo directamente al local gastronómico. A eso se sumaron nuevas comisiones y costos operativos que, afirman, fueron erosionando cada vez más los márgenes del negocio.
El malestar con las plataformas de delivery no es nuevo dentro del sector gastronómico rosarino. Meses atrás, algunas de las hamburgueserías más importantes de la ciudad impulsaron la creación de una cámara empresaria propia y decidieron abandonar en bloque una de las principales aplicaciones para comenzar a operar a través de otra plataforma. La medida estuvo acompañada por fuertes críticas a las comisiones y condiciones comerciales, en una discusión que desde entonces viene creciendo entre distintos rubros de la gastronomía local.
La decisión de fijar precios superiores a los 100 mil pesos tampoco buscó concretar ventas a esos valores. Según explicaron los dueños del local, la idea era llamar la atención de los usuarios, generar sorpresa y comunicar su salida de la plataforma. Al mismo tiempo, el objetivo era impulsar a los clientes hacia su propio sistema de pedidos y delivery, donde continúan operando normalmente.
La llamativa estrategia cumplió rápidamente su cometido. No se registraron ventas por ese canal, pero las capturas de pantalla comenzaron a circular en redes sociales y grupos de WhatsApp hasta convertirse en un fenómeno viral que terminó amplificando el reclamo de una de las marcas gastronómicas con mayor crecimiento de Rosario en los últimos meses.




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