Un violento tiroteo en Kansas, a solo tres días del inicio del Mundial, encendió las alarmas en las delegaciones de Inglaterra, Argentina y Países Bajos, que siguen de cerca la situación de seguridad en Estados Unidos.

Según los primeros reportes, en el tiroteo en Kansas se registraron al menos 65 disparos y nueve personas resultaron heridas. El hecho se produjo en una zona urbana con presencia de civiles y generó escenas de pánico.
Las autoridades locales investigan si se trató de un ataque planificado o de un enfrentamiento entre grupos armados. Por el momento, no se informaron víctimas fatales, pero varios heridos permanecen hospitalizados.
Preocupación en las selecciones
El episodio se produce en la recta final hacia el comienzo del Mundial y despierta inquietud en las selecciones que eligieron Estados Unidos como base de preparación. Inglaterra, Argentina y Países Bajos ajustan sus protocolos de seguridad internos.
Los equipos mantienen contacto permanente con las autoridades del torneo y con fuerzas de seguridad locales para evaluar posibles medidas adicionales. El objetivo es reducir riesgos en traslados, entrenamientos abiertos y actividades con hinchas.
Si bien por ahora no se analiza modificar sedes ni cancelar planes, el tiroteo vuelve a poner en el centro del debate la problemática de la violencia armada en Estados Unidos y su impacto en grandes eventos deportivos.




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