El gobierno de Singapur lanzó un fuerte incentivo económico de hasta 55.000 dólares por hijo para intentar revertir la caída de la natalidad en una de las ciudades más ricas y caras de Asia.

Imagen: La Nación
El anuncio lo realizó el primer ministro Lawrence Wong, que busca aliviar el alto costo de criar hijos en Singapur y frenar el envejecimiento de la población. El país mantiene una de las tasas de natalidad más bajas del mundo.
El paquete contempla aportes directos por nacimiento y beneficios adicionales durante los primeros años de vida, con la intención de que las parejas se animen a tener más de un hijo. La ayuda económica apunta sobre todo a cubrir gastos de salud, guardería y educación inicial.
Singapur combina su alto nivel de ingresos con un costo de vida muy elevado, especialmente en vivienda y servicios. Esa brecha entre salarios y gastos se consolidó como una de las principales barreras para formar familia o agrandarla.
El gobierno ya había aplicado políticas de apoyo a la crianza, pero la respuesta fue limitada. Ahora apuesta por un estímulo económico más fuerte, en un intento por mejorar el equilibrio demográfico y asegurar el recambio generacional.
Una estrategia que se repite en otros países
La medida de Singapur se suma a las iniciativas que ensayan otros gobiernos en Asia y Europa para enfrentar la baja natalidad, con bonos por nacimiento, licencias extendidas o reducción de impuestos para familias con hijos.





Comentarios