OPINIÓN- El acceso a la información está al alcance de nuestro bolsillo. Sin embargo, y gracias al scrolling, terminamos pagando el precio con nuestra empatía.

Las redes sociales suponen una importante ventaja a la hora de acceder a información. Podemos encontrar una cantidad considerable de fuentes y opiniones sobre cualquier tema de nuestro interés. Sin embargo, son muchas las aplicaciones que imponen el navegar en la red mediante el scrolling; pasar de video a video en el lapso de menos de un minuto
Es en este caso donde nosotros no buscamos el contenido, sino que el contenido nos busca a nosotros. Con el objetivo de conseguir números, miles de personas se proponen grabar videos lo suficientemente llamativos como para captar la mayor cantidad de espectadores por solo unos segundos.
Esto a primera vista puede parecer inofensivo, sin embargo, con el paso del tiempo, más fina se hace la línea entre lo que se debe o no mostrar en cámara.
Esto no es solo un problema que concierne a los creadores de contenido en sí, sino también a los medios de comunicación cuyo trabajo es concientizar acerca de las catástrofes que suceden en el mundo. Lamentablemente, la constante exposición a contenido violento termina por causar una paradoja donde el espectador termina desensibilizado.
Conclusión
El algoritmo registra qué videos llamaron más la atención del consumidor y decide mostrar otros videos de la misma índole. El problema recae en cómo la constancia de estos videos hace que nos acostumbremos al sufrimiento de personas reales, por lo que la reacción del público se hace cada vez más escasa.
La violencia se vuelve algo mundano y en lo que no se puede intervenir. El algoritmo nos convence de que no tenemos poder real ante la crueldad del mundo, cuando más de una vez se ha demostrado lo contrario. La sobreexposición al miedo termina por inmovilizarnos
Ante esta situación, es importante medir el tiempo que pasamos scrolleando, para así poder procesar el contenido al que somos expuestos y fomentar el consumo crítico.
Por Ana Díaz Wulfsohn



