Gobiernos provinciales, intendentes y legisladores de Salta, La Pampa y Santa Fe volvieron a poner bajo la lupa el estado de las rutas nacionales que atraviesan sus territorios, en medio de una crisis vial que describen como inédita por el nivel de deterioro y la falta de respuestas.

Reclamo conjunto por la crisis vial
Las administraciones de estas tres provincias sostienen que el abandono de la red vial federal, los recortes presupuestarios y la paralización de obras de mantenimiento impactan de lleno en la vida cotidiana de quienes transitan las rutas y en la economía regional. Aseguran que el deterioro no solo complica la circulación, sino que también aumenta el riesgo de siniestros viales graves.
Desde los gobiernos provinciales remarcan que, en numerosos tramos, la carpeta asfáltica presenta baches profundos, banquinas intransitables y señalización deficiente. En ese contexto, las autoridades locales se sienten desbordadas para afrontar por su cuenta trabajos que corresponden al Estado nacional.
Intendentes y legisladores de Salta, La Pampa y Santa Fe se suman al reclamo con diagnósticos similares: más camiones, más producción y más tránsito particular sobre rutas que no reciben el mantenimiento adecuado. El resultado, advierten, es una combinación peligrosa para quienes dependen de estas trazas para moverse o trabajar.
Impacto en la producción y la conectividad
Las provincias insisten en que la situación no solo afecta a los usuarios particulares, sino también a la producción regional. Las demoras en el traslado de granos, carne, insumos industriales y mercaderías encarecen los costos logísticos y restan competitividad a economías que dependen de una buena infraestructura para sacar su producción.
Además, la falta de obras impacta en la conectividad territorial: localidades pequeñas quedan cada vez más aisladas, servicios esenciales como salud y educación se ven condicionados por la dificultad para desplazarse, y el turismo interno se resiente ante rutas deterioradas que desincentivan los viajes por tierra.
Dirigentes de los tres distritos remarcan que, en paralelo al desgaste del pavimento, también se retrasan trabajos claves como la iluminación de accesos, la reparación de puentes y la mejora de cruces peligrosos. Esa combinación, señalan, expone a conductores y pasajeros a maniobras de riesgo, sobre todo en horarios nocturnos o con malas condiciones climáticas.
Rechazo a la provincialización de las rutas
Frente a este escenario, las provincias de Salta, La Pampa y Santa Fe expresan su rechazo a la provincialización de tramos de rutas nacionales. Consideran que transferir esas trazas sin los recursos correspondientes implicaría trasladar el problema a los gobiernos locales, que ya enfrentan limitaciones financieras y otras prioridades de gestión.
Desde los Ejecutivos provinciales marcan que las rutas nacionales deben seguir bajo responsabilidad del Estado federal, tanto en su mantenimiento como en la planificación de obras estratégicas. Argumentan que se trata de corredores clave para el vínculo entre regiones productivas, grandes centros urbanos y pasos fronterizos.
El reclamo conjunto busca que se restablezcan las partidas destinadas a conservación y obras viales, y que se prioricen los tramos más críticos. Mientras tanto, la preocupación crece entre usuarios, transportistas y autoridades locales, que ven cómo el deterioro avanza más rápido que las respuestas oficiales.





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