Una protesta contra la ley de tierras frente al Congreso terminó con un operativo policial que incluyó gases y detonaciones, y derivó en detenidos y corridas en la zona.

La manifestación contra la ley de tierras se había iniciado alrededor de las 11 frente al Congreso de la Nación y transcurrió durante varias horas sin incidentes. Organizaciones sociales, referentes de derechos humanos y vecinos se concentraron para cuestionar el proyecto y exigir su freno en el Parlamento.
Con el correr de la tarde, el escenario cambió. Efectivos policiales avanzaron sobre la zona de la protesta y activaron un fuerte operativo para liberar los accesos al Congreso.
En pocos minutos, el uso de gases y el estruendo de detonaciones generaron desconcierto y obligaron a la mayoría de los manifestantes a retirarse a las apuradas.
Según el parte oficial, el procedimiento terminó con al menos 12 personas detenidas. Testigos describieron corridas, episodios de tensión y dispersión de grupos en las calles aledañas, mientras algunos intentaban reagruparse a distancia del vallado policial.
El desalojo reabrió el debate sobre el uso de la fuerza policial en manifestaciones vinculadas a debates legislativos.
Reacciones y discusiones posteriores
Tras el operativo, organizaciones convocantes denunciaron un accionar desmedido y reclamaron la liberación de los detenidos, mientras sectores afines al oficialismo defendieron la necesidad de garantizar la circulación y el funcionamiento del Congreso durante la discusión de la ley de tierras.





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