Cataratas del Iguazú, entre los parques nacionales más bellos del mundo

Un ranking de la revista Condé Nast Traveller incluyó paisajes naturales de Brasil, Argentina, México, Estados Unidos, Canadá, Namibia, Madagascar y Tanzania. Las Cataratas del Iguazú quedaron entre los primeros puestos.

Hay lugares del planeta donde la naturaleza parece haber llevado al límite sus propias formas. Dunas blancas en medio de lagunas, selvas atravesadas por enormes cascadas, arrecifes de coral, montañas, formaciones de piedra caliza y extensas sabanas forman parte de algunos de los paisajes naturales más impactantes del mundo.

En ese contexto, la revista especializada Condé Nast Traveller elaboró una selección de ocho parques nacionales considerados entre los más bellos del planeta. El listado reúne destinos de distintos continentes y destaca tanto sus características paisajísticas como su biodiversidad y las experiencias que ofrecen a los visitantes.

Entre los lugares elegidos aparece un destino argentino: el Parque Nacional Iguazú, en Misiones, donde se encuentran las famosas Cataratas del Iguazú. El atractivo ocupa el segundo puesto del ranking, solo detrás del Parque Nacional de Lençóis Maranhenses, en Brasil.

1. Lençóis Maranhenses, Brasil

En el estado brasileño de Maranhão, al noreste del país, se encuentra uno de los paisajes más particulares de Sudamérica. El Parque Nacional de Lençóis Maranhenses combina enormes extensiones de dunas blancas con miles de lagunas de agua dulce.

El área protegida abarca unas 155.000 hectáreas junto al océano Atlántico. Las lagunas se forman principalmente durante la temporada de lluvias, entre enero y junio, cuando el agua queda acumulada entre las dunas gracias a una capa de roca impermeable ubicada debajo de la arena.

Algunas de estas piscinas naturales alcanzan hasta 100 metros de extensión y tres metros de profundidad. Aunque su aspecto remite inmediatamente a un desierto, la región recibe alrededor de 1.200 milímetros de precipitaciones anuales.

El lugar fue incorporado por la Unesco a la lista de Patrimonio Mundial en 2024 debido a su importancia natural. La mejor época para observar las lagunas en su máximo esplendor se extiende aproximadamente entre julio y septiembre.

2. Cataratas del Iguazú, Argentina

En el segundo lugar aparecen las Cataratas del Iguazú, uno de los grandes atractivos naturales de la Argentina. El sistema se encuentra sobre el río Iguazú, dentro del Parque Nacional Iguazú, en la provincia de Misiones.

El conjunto está formado por alrededor de 275 saltos de agua distribuidos a lo largo del río. Del lado argentino se encuentra cerca del 80% de las cascadas, mientras que el resto está en territorio brasileño, dentro del Parque Nacional do Iguaçu.

Uno de los sectores más impresionantes es la Garganta del Diablo, una enorme caída de agua con forma de herradura que alcanza unos 82 metros de altura.

El caudal del río puede variar considerablemente según las condiciones climáticas. En promedio, en el sector de la Garganta del Diablo ronda los 1.500 metros cúbicos por segundo, aunque durante grandes crecidas puede superar ampliamente esa cifra.

Los parques nacionales argentino y brasileño fueron reconocidos como Patrimonio Mundial por la Unesco durante la década de 1980.

3. Cabo Pulmo, México

El Parque Nacional Cabo Pulmo está ubicado en el extremo oriental de la península de Baja California Sur y protege uno de los arrecifes de coral vivo más importantes de América del Norte.

El arrecife tiene una antigüedad estimada de unos 20.000 años y es considerado el más antiguo del Pacífico oriental.

La zona marina protegida comprende aproximadamente 71 kilómetros cuadrados y alberga once especies de coral duro junto con más de 800 especies marinas.

También es un refugio para distintas especies de tortugas marinas amenazadas. La protección del área comenzó a fortalecerse en 1995, después de una iniciativa impulsada por integrantes de la propia comunidad pesquera.

Desde 2005, Cabo Pulmo forma parte del área reconocida por la Unesco como Patrimonio Mundial.

4. Yellowstone, Estados Unidos

Fundado el 1 de marzo de 1872, Yellowstone tiene un lugar destacado en la historia de la conservación ambiental: fue el primer parque nacional del mundo.

El área protegida ocupa unos 8.983 kilómetros cuadrados, principalmente en el estado de Wyoming, aunque también se extiende sobre sectores de Montana e Idaho.

Yellowstone se encuentra sobre una enorme caldera volcánica y concentra una de las mayores áreas de actividad geotérmica del planeta. Allí se encuentran alrededor de 500 géiseres activos, además de miles de fuentes termales, fumarolas y otros fenómenos hidrotermales.

Uno de sus principales atractivos es Old Faithful, el famoso géiser cuyas erupciones se producen aproximadamente cada 60 a 110 minutos.

El parque también cuenta con cientos de cascadas y una enorme variedad de fauna. En 1988 sufrió uno de los incendios forestales más importantes de su historia: las llamas afectaron aproximadamente al 36% de su superficie y el episodio tuvo consecuencias sobre las políticas estadounidenses de manejo del fuego en áreas naturales.

5. Parque Nacional Banff, Canadá

Las Montañas Rocosas canadienses tienen uno de sus principales exponentes en el Parque Nacional Banff, ubicado en la provincia de Alberta.

El paisaje está marcado por montañas, glaciares y lagos de aguas turquesas. Entre los lugares más conocidos se encuentran el lago Louise y el lago Moraine, ambos alimentados por el deshielo de los glaciares.

El lago Louise tiene aproximadamente 2,4 kilómetros de longitud y puede visitarse durante todo el año.

El lago Moraine, ubicado en el denominado Valle de los Diez Picos, presenta restricciones de acceso durante determinadas épocas debido a las condiciones climáticas y al riesgo de avalanchas. Desde 2023, el ingreso de vehículos particulares está prohibido y los visitantes deben utilizar alternativas como transporte público, bicicleta o desplazarse a pie.

Las aguas de ambos lagos permanecen extremadamente frías, con temperaturas que suelen ubicarse alrededor de los 3 o 4 °C.

6. Parque Nacional Namib-Naukluft, Namibia

En la costa atlántica de Namibia se encuentra el Parque Nacional Namib-Naukluft, que protege una extensa porción del desierto del Namib, considerado uno de los desiertos más antiguos de la Tierra.

El parque tiene una superficie aproximada de 49.768 kilómetros cuadrados, lo que lo convierte en una de las mayores áreas protegidas del continente africano.

Sus enormes dunas presentan tonalidades anaranjadas y rojizas debido a la oxidación del hierro presente en la arena. Algunas superan los 300 metros de altura.

Uno de los sitios más fotografiados es Deadvlei, una planicie de arcilla blanca rodeada por enormes dunas. Allí permanecen los restos de antiguos árboles que murieron hace aproximadamente entre 600 y 700 años. La extrema aridez del ambiente evitó que sus troncos se descompusieran completamente.

7. Tsingy de Bemaraha, Madagascar

En el oeste de Madagascar, el Parque Nacional Tsingy de Bemaraha ofrece uno de los paisajes geológicos más singulares del mundo.

La región está formada por enormes estructuras de piedra caliza que fueron erosionadas durante millones de años por la acción del agua. El resultado es un laberinto de agujas y formaciones rocosas que pueden alcanzar hasta 100 metros de altura.

El término malgache “tsingy” hace referencia precisamente a un terreno tan irregular y afilado que resulta prácticamente imposible caminar sobre él descalzo.

El área protegida constituye además un importante refugio para especies endémicas. Allí viven al menos 11 especies de lémures, además de numerosos reptiles que no se encuentran en otras regiones del planeta.

El sitio fue declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 1990 y el acceso turístico está condicionado por la temporada seca y la presencia obligatoria de guías locales.

8. Serengeti, Tanzania

El Parque Nacional Serengeti, en el norte de Tanzania, es uno de los grandes símbolos de la vida silvestre africana. Creado en 1951, ocupa aproximadamente 14.763 kilómetros cuadrados de sabana.

Su principal fenómeno natural es la Gran Migración, durante la cual más de 1,5 millones de ñus se desplazan junto con cientos de miles de cebras y gacelas de Thomson en busca de agua y pasturas.

El recorrido es circular y puede extenderse por unos 800 kilómetros a lo largo del año.

Entre enero y marzo se produce uno de los momentos más importantes del ciclo, cuando nacen cientos de miles de crías en las llanuras del sur. Más adelante, con el comienzo de la temporada seca, las manadas avanzan hacia el norte y atraviesan cursos de agua como los ríos Grumeti y Mara.

El Serengeti también alberga una de las mayores concentraciones de grandes depredadores de África, entre ellos una importante población de leones.

Un recorrido por algunos de los paisajes naturales más extraordinarios

El ranking reúne escenarios naturales muy diferentes entre sí: desde las dunas y lagunas de Lençóis Maranhenses hasta las cascadas de Iguazú, los arrecifes mexicanos, las montañas de Canadá y las sabanas africanas.

Para la Argentina, la inclusión de las Cataratas del Iguazú en el segundo puesto vuelve a poner en el centro de la escena internacional a uno de los principales destinos turísticos de Misiones y a uno de los paisajes naturales más reconocidos de Sudamérica.

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