La discusión por la reforma laboral que impulsa el Gobierno de Javier Milei sumó un dato clave: un gremio alineado con el peronismo empezó a ceder en puntos centrales de la negociación colectiva.

SMATA acepta el banco de horas en un contexto de recesión
El sindicato de mecánicos Smata, encabezado por un dirigente que ocupa la vicepresidencia 5° del Partido Justicialista que lidera Cristina Kirchner, aceptó incorporar la figura del banco de horas en uno de sus convenios, presionado por la fuerte caída de la actividad automotriz.
El banco de horas permite compensar jornadas trabajadas de más con otras de menor carga, sin pagar horas extra tradicionales. La decisión marca un giro en un gremio históricamente cercano al kirchnerismo, que hasta ahora se mostraba reacio a convalidar cambios estructurales en la organización del trabajo.
Mientras tanto, el Gobierno nacional busca avanzar con una reforma laboral más amplia y ya puso la mira en la renegociación de casi 450 convenios colectivos en distintos sectores. La Casa Rosada apuesta a que los acuerdos por empresa o rama se conviertan en el canal para modernizar reglas laborales sin esperar una gran ley integral.
En este escenario, cada movimiento sindical se vuelve una señal política. El caso de Smata abre la puerta a nuevas concesiones en otros gremios industriales, donde la recesión y el temor a las suspensiones y despidos presionan las mesas paritarias.
La discusión por la reforma laboral promete seguir en el centro de la agenda económica y política, con la CGT, el peronismo y el oficialismo midiendo fuerzas en cada convenio que se firma.





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