Una neurocirujana de Chubut recibió un premio internacional por su trayectoria y proyecta aplicar su experiencia para fortalecer la salud provincial.

Amparo Sáenz, médica neurocirujana de raíces chubutenses, combina excelencia profesional con compromiso social y científico. Nacida y criada en Trelew, destaca la influencia de su familia y su formación temprana en la pasión por la medicina. Desde joven se propuso contribuir al desarrollo del sistema de salud de Chubut, para que los pacientes no tuvieran que viajar a Buenos Aires para recibir atención especializada.
Estudió Medicina en la Universidad del Hospital Italiano de Buenos Aires y eligió la neurocirugía por su fascinación por la complejidad del cerebro. Realizó su residencia en el Hospital de Pediatría Prof. Dr. Juan P. Garrahan, combinando la práctica clínica con la investigación. Actualmente, trabaja en el Great Ormond Street Hospital y en la University College London, donde realiza un doctorado sobre malformaciones del sistema nervioso y líquido cefalorraquídeo.
Su labor incluye operaciones de alta complejidad, como la separación quirúrgica de gemelos craneópagos con el equipo internacional Gemini Untwined. Entre estos casos, destaca la intervención exitosa de dos hermanas siamesas de Pakistán, un hito que combinó tecnología de punta y colaboración interdisciplinaria.
Recientemente, Sáenz recibió un reconocimiento de la Congress of Neurological Surgeons (CNS) Foundation. El premio valora su trayectoria académica y clínica, además de su compromiso con la mentoría y la visibilización de mujeres en la neurocirugía, un ámbito históricamente dominado por hombres.
Amparo mantiene un fuerte vínculo con Chubut y busca aplicar su conocimiento para fortalecer la salud en la región. Asimismo, considera esencial fomentar la descentralización de la medicina. Su historia inspira a nuevas generaciones, combinando ciencia, vocación y liderazgo, y proyecta un ejemplo de excelencia internacional con raíces patagónicas.




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