Un hombre fue imputado por una saga de robos de flexibles y válvulas de gas en el macrocentro de Rosario, hechos que generaron fugas y obligaron a intervenciones de urgencia para evitar riesgos mayores para los vecinos.

Imputación por una seguidilla de robos en el macrocentro
De acuerdo a la acusación fiscal, al detenido se le atribuye una serie de sustracciones de flexibles y válvulas de gas ocurridas el pasado 8 de abril en distintos gabinetes de edificios del macrocentro rosarino. Cada robo dejó instalaciones dañadas y provocó fugas peligrosas, que requirieron la presencia de personal especializado para controlar la situación.
La investigación reconstruyó al menos cinco hechos de robo simple en pocas horas, todos con un mismo patrón: apertura de gabinetes, desconexión de flexibles y retiro de componentes metálicos, presuntamente destinados a la reventa como chatarra. Los episodios encendieron las alarmas entre los vecinos por el riesgo de una explosión o un incendio en zonas densamente pobladas.
En la audiencia, el Ministerio Público Fiscal describió cómo el acusado se desplazaba entre distintas cuadras del macrocentro y apuntaba a instalaciones de gas externas, de fácil acceso desde la vía pública. Según la imputación, esa modalidad le permitía actuar con rapidez, pero a costa de dejar las cañerías expuestas y con pérdida de gas.
El juez ordenó que siga detenido al menos un mes
Tras escuchar la imputación, el juez de la causa dispuso que el sospechoso continúe detenido por al menos un mes, mientras avanza la investigación por estos cinco episodios de robo simple. El magistrado consideró la gravedad del peligro generado por las fugas de gas y el corto lapso en que se acumularon los hechos.
La decisión judicial contempla la posibilidad de que el encierro se prorrogue si aparecen nuevos elementos o se suman más víctimas a la causa. En paralelo, se analizan registros de cámaras de seguridad y denuncias de otros frentistas para determinar si existieron más ataques con el mismo modus operandi.
Desde el ámbito judicial remarcan que, aunque se trate de robos de componentes relativamente pequeños, el impacto para los edificios y las personas es significativo, porque cualquier pérdida en una instalación de gas implica riesgo directo para la seguridad y puede derivar en evacuaciones, cortes de suministro y costos elevados de reparación.
Preocupación vecinal por la seguridad en las instalaciones de gas
Los robos de medidores y accesorios de gas se vienen repitiendo en distintos barrios de Rosario y generan una creciente preocupación en consorcios y administradores de edificios. Cada intervención obliga a llamar a la empresa prestataria para clausurar el suministro, revisar las cañerías y reponer los equipos dañados, un proceso que puede llevar varios días.
Frentistas y administradores consultados insisten en la necesidad de reforzar los gabinetes de protección, sumar candados y mejorar la iluminación, además de denunciar en forma inmediata cualquier manipulación sospechosa de las instalaciones. El caso de este detenido vuelve a exponer cómo un delito que busca obtener metales para la reventa termina poniendo en juego la seguridad cotidiana de muchos hogares.





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