El Gobierno de Santa Fe dispuso una serie de medidas de emergencia para el sector ganadero del centro-norte provincial, ante las serias complicaciones que dejaron las últimas inundaciones en los campos y en la red de caminos rurales.

Las intensas lluvias registradas en las últimas jornadas dejaron campos anegados y caminos rurales intransitables en el centro y norte santafesino. Frente a ese escenario, Provincia resolvió prorrogar los plazos para la campaña de vacunación antiaftosa y flexibilizar el movimiento de hacienda, con el objetivo de que los productores no se vean penalizados por causas ajenas a su voluntad.
Prórroga para la vacunación y cambios en el tránsito rural
La decisión oficial apunta a garantizar la cobertura sanitaria contra la aftosa, clave para sostener el estatus sanitario de la ganadería santafesina, en un contexto en el que muchos establecimientos quedaron aislados o con dificultades para trabajar normalmente.
En paralelo, el Ejecutivo provincial resolvió flexibilizar las restricciones al tránsito de hacienda en rutas y caminos rurales afectados por el agua. La medida busca permitir el traslado de animales a zonas más seguras, evitando mortandad por falta de piso o de alimentación adecuada.
Autoridades del área productiva explicaron que, con los accesos bajo agua, resultaba imposible cumplir en tiempo y forma con el calendario original de vacunación y los movimientos programados de ganado. Por eso se resolvió un esquema excepcional, que será coordinado con las entidades rurales y los entes vacunadores.
Registro de campos disponibles y oferta privada de alimentos
Otra de las decisiones fue la apertura de un registro de campos disponibles para recibir hacienda trasladada desde las zonas más comprometidas por las inundaciones. La intención es organizar de manera ordenada la relocalización temporal de animales y evitar traslados improvisados.
En ese mismo registro también se releva la oferta de alimentos por parte de privados, para asistir a productores que, por la emergencia hídrica, vieron afectada la provisión de pasturas y forrajes. El gobierno provincial se propone articular esas disponibilidades con las necesidades más urgentes, priorizando los establecimientos en situación crítica.
Las autoridades trabajan con gobiernos locales y organizaciones del sector para identificar los puntos más complicados del centro-norte provincial, donde el anegamiento persiste y limita tanto las tareas de campo como el ingreso de camiones y maquinaria.
La combinación de caminos cortados, lotes saturados de agua y dificultades logísticas genera preocupación en las principales zonas ganaderas del norte santafesino. Con estas medidas, el Ejecutivo provincial busca dar aire a los productores mientras se normalizan las condiciones climáticas y baja el nivel del agua.
El monitoreo de la situación se mantiene activo y no se descarta la incorporación de nuevas herramientas de asistencia, en función de cómo evolucionen el clima y el estado de los caminos rurales en las próximas semanas.




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