En las calles de Dacca, la bandera albiceleste ya es parte del paisaje. A horas de la final del Mundial entre Argentina y España, Bangladesh vive la previa como si se tratara de su propia selección, con cabalas, música y una devoción que trasciende fronteras.

Lejos de nuestro país, la pasión argentina late fuerte en Bangladesh. En Dacca, familias enteras decoran balcones y comercios con camisetas celestes y blancas, pintan murales y organizan reuniones para seguir cada minuto de la final.
La admiración por la selección y por Lionel Messi se transmite de padres a hijos. Muchos jóvenes bangladesíes crecieron viendo a la Argentina en los Mundiales y hoy sienten que esa camiseta también los representa.
En los barrios populares, las previas se arman con parlantes en la vereda, cumbia a todo volumen y un conjunto de cábalas que se repiten partido tras partido: la misma remera, el mismo lugar frente al televisor, rezos colectivos antes del silbatazo inicial.
La final se vive como una fiesta nacional
Aunque en la cancha solo juegan Argentina y España, en Dacca se preparan como para una celebración propia. Se planifican caravanas nocturnas, banderazos y reuniones multitudinarias si la selección de Lionel Scaloni vuelve a consagrarse.
Para millones de bangladesíes, el vínculo con la Argentina ya es parte de su identidad. Lo sienten en cada gol, en cada atajada y en cada festejo compartido a miles de kilómetros, unidos por una misma camiseta.





Comentarios