Una ola de calor recorre el sur de Europa con récords térmicos, alertas sanitarias y un creciente impacto en la salud y el ambiente.

Una intensa ola de calor golpea al sur de Europa, con temperaturas que superan los 40 grados Celsius en España, Italia, Francia, Portugal, Grecia y Turquía. Las autoridades lanzaron alertas sanitarias y de incendio, mientras expertos advierten que este fenómeno ya no es excepcional.
En España, ciudades como Sevilla, Madrid y Granada registraron máximos históricos, con picos de hasta 46 grados. En Portugal, Lisboa y otras regiones del sur siguen bajo alerta roja. Los servicios de salud reportaron un aumento de golpes de calor, especialmente entre ancianos, enfermos crónicos y personas sin hogar.
Italia colocó 21 ciudades en alerta máxima. Milán, Roma y Nápoles activaron medidas de emergencia, como acceso gratuito a piscinas para mayores o distribución de deshumidificadores. Los hospitales italianos aceleraron tratamientos con inmersión en agua fría para atender urgencias.
En Francia, 84 de los 95 departamentos enfrentan aviso naranja. Las autoridades intensificaron la asistencia a poblaciones vulnerables. Algunos habitantes abandonaron sus casas buscando sombra o refrigerio en fuentes públicas. Los científicos alertaron sobre el efecto “isla de calor urbano”, que agrava la situación en las ciudades. En Grecia y Turquía, las temperaturas rozan los 40 grados. En Izmir se evacuaron pueblos por incendios forestales y en Tesalónica los turistas buscaron refugio en las playas.
Los expertos coinciden en que estas olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas por el cambio climático. Advierten que los episodios térmicos extremos aumentarán en los próximos años. Además de los efectos en la salud, las altas temperaturas afectan la biodiversidad. En Francia, centros de rescate de aves están colapsados por la llegada de ejemplares deshidratados. Mientras tanto, Europa intenta adaptarse a un clima más hostil.



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