El dirigente tucumano Horacio Muratore, una de las figuras más influyentes del básquet argentino y mundial, murió a los 74 años y dejó una huella profunda en la Generación Dorada y en el desarrollo del deporte.

Muratore construyó una trayectoria que lo llevó desde la Federación Tucumana de Básquet hasta la conducción de la federación internacional, donde se convirtió en un referente respetado por dirigentes, entrenadores y jugadores de todo el mundo.
Con su gestión impulsó la organización y la profesionalización del básquet argentino, acompañando el crecimiento de la Generación Dorada, el grupo de jugadores que marcó una época y llevó a la selección nacional a disputar los primeros planos internacionales.
Un dirigente clave para el básquet argentino
Desde Tucumán, Muratore trabajó durante décadas para fortalecer las estructuras del básquet federado. Su paso por la dirigencia local lo proyectó hacia cargos nacionales y luego internacionales, donde participó en decisiones estratégicas para el futuro del deporte.
Dirigentes y exjugadores destacaron su capacidad de gestión, su influencia en la modernización de las competencias y su rol en la expansión global del básquet, tanto a nivel de selecciones como de ligas profesionales.
La muerte de Horacio Muratore deja un vacío en la dirigencia del básquet, pero también un legado de trabajo y visión que se refleja en el presente del deporte argentino y en el recuerdo de quienes compartieron su camino.





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