Carlos Melconian volvió a meterse en el debate sobre el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei y advirtió que si la inflación de este año termina en torno al 40%, el programa oficial deberá considerarse un fracaso.

Carlos Melconian volvió a meterse en el debate sobre el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei y advirtió que si la inflación de este año termina en torno al 40%, el programa oficial deberá considerarse un fracaso. El economista puso el foco en la brecha entre la suba de precios y la actividad, así como en el deterioro del poder de compra de los salarios.
En su análisis, Melconian remarcó que el programa que encabeza el presidente exhibe desequilibrios entre la inflación y la actividad económica. Planteó que no alcanza con mostrar una desaceleración de precios si, al mismo tiempo, la economía real se contrae y se profundiza la recesión en sectores clave.
El ex titular del Banco Nación sostuvo que la dinámica actual genera una fuerte pérdida del poder adquisitivo de salarios, jubilaciones e ingresos fijos. Según su visión, esa combinación deja a amplios segmentos de la población por detrás de la inflación, incluso cuando los índices mensuales muestran una baja respecto de los picos de 2023.
Melconian insistió en que el objetivo de cualquier plan económico debe ser una baja sostenida de la inflación acompañada por señales claras de reactivación. De lo contrario, alertó, el alivio en los precios termina siendo insuficiente frente al impacto en el empleo, el consumo y la inversión.
Sectores más golpeados por la recesión
El economista identificó al comercio, la industria y la construcción como las ramas que sienten con mayor fuerza el ajuste. En esos rubros, describió un retroceso de la actividad, caída de ventas y postergación de proyectos ante la falta de crédito y la incertidumbre sobre la evolución de la economía.
En el comercio, la merma del consumo se refleja en locales con menor movimiento y empresas que recortan personal. La industria enfrenta líneas de producción paradas y dificultades para sostener niveles de stock, mientras que la construcción convive con obras ralentizadas o directamente suspendidas por el freno de la obra privada y las dudas sobre la obra pública.
Melconian planteó que, si la economía no muestra un giro en los próximos meses, la combinación de inflación alta y recesión profunda podría dejar una herida duradera en el aparato productivo. En ese escenario, reiteró que un cierre de año con una inflación cercana al 40% no sería un logro, sino la confirmación del fracaso del plan.
Con este diagnóstico, el economista instó a revisar las anclas del programa y a incorporar medidas que contemplen la situación de los sectores productivos, al tiempo que se busca estabilizar los precios. De lo contrario, advirtió, la economía seguirá ajustando sobre los mismos actores, agravando la caída del poder de compra y el clima social.




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