La erupción del volcán Anak Krakatoa en Indonesia paralizó las operaciones en siete aeropuertos y afectó a miles de pasajeros. Las autoridades del transporte aéreo extendieron las restricciones ante el desplazamiento de ceniza en la atmósfera.

Una violenta erupción del volcán Anak Krakatoa alteró severamente las operaciones del transporte aéreo en Indonesia durante el fin de semana. La intensa emisión de ceniza volcánica alcanzó alturas superiores a los 15 kilómetros de altitud. Por esta razón, el Ministerio de Transporte de Indonesia decretó el cierre de al menos siete aeropuertos del país para resguardar la seguridad.
Impacto en la aviación y aeropuertos cerrados
Las restricciones oficiales perjudicaron a más de 270.000 pasajeros y obligaron a cancelar cerca de 2.300 vuelos nacionales e internacionales. La medida afectó las terminales de Halim Perdanakusuma, Budiarto, Pondok Cabe, Muhammad Taufiq Kiemas, Husein Sastranegara y Radin Inten. Asimismo, el gestor aeroportuario Angkasa Pura confirmó la suspensión prolongada de actividades en el Aeropuerto Internacional Soekarno-Hatta de Yakarta.
El organismo estatal AirNav Indonesia monitorea la nube de material dispersa en el espacio aéreo del estrecho de Sunda. Mientras tanto, la titular de la Agencia Geológica de Indonesia, Lana Saria, precisó que esta erupción representa el pico de mayor fuerza registrado desde julio. A pesar de la alerta ambiental en las islas de Java y Sumatra, la entidad descartó el peligro inminente de un tsunami.
Antecedentes históricos de la caldera volcánica
Las autoridades mantienen una vigilancia rigurosa debido a los destructivos antecedentes catastróficos del macizo insular en la región. En agosto de 1883, la célebre explosión del Krakatoa destruyó la isla original, causó más de 36.000 muertes y provocó tsunamis devastadores. Aquel histórico evento colosal liberó una enorme columna de azufre que redujo la temperatura global en 1,2 °C durante cinco años.
Años después del colapso del cono antiguo bajo el mar, la actividad magma submarina dio nacimiento a la masa terrestre en 1927. Posteriormente, en diciembre de 2018, una erupción del nuevo pico desencadenó un derrumbe que dejó más de 400 fallecidos en las costas de Bantén y Lampung. Actualmente, el centro vulcanológico analiza la evolución del magma para determinar la continuidad de los cierres en las rutas aéreas del sudeste asiático.




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