Dialogamos con Gustavo Idígoras, Presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y del Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC), sobre la realidad del sector agroexportador, uno de los motores económicos más importantes del país.
En la entrevista, Idígoras analizó la competitividad del complejo agrocerealero, el impacto de las regulaciones, los desafíos de la infraestructura logística y las perspectivas de los mercados internacionales para los granos y derivados argentinos.
Desde la Fluvial, donde se realiza la Santa Fe Business Forum, el titular de la cámara dijo: “Este es un año en el cual por los conflictos internacionales hemos crecido, nos hemos hecho conocidos por el aceite de soja y girasol y hoy Rosario esa la capital internacional de la agroindustria”.
El crecimiento del país como exportador de aceites
Gustavo Idígoras explicó que el principal factor del crecimiento de la Argentina como nodo exportador de aceites es la guerra entre Rusia y Ucrania, dos países que eran competidores directos en la carrera comercial por el aceite de girasol.
“A quién le compra el mundo? A Rosario, Rosario no tiene guerras, tiene puertos liberados, somos pacíficos y tenemos bien clima”, agregó el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera.

La baja de las retenciones y los derechos de exportación
Idígoras expresó que a partir de unas declaraciones suyas en la Bolsa de Comercio, donde dijo que “la agricultura argentina estaba jubilada”, las políticas cambiaron. Es que países vecinos como Bolivia o Brasil crecían mientras que Argentina estaba “estancada” en esta materia.
Según relató Gustavo Idígoras, gracias a la baja de retenciones de este gobierno, hoy nuestro país y principalmente Rosario, es uno de los comercios más importantes para nuevos países interesados en la industria aceitera.




Comentarios