Tras una investigación judicial se descubrió que el comercio estético servía para encubrir actividades ilícitas vinculadas a la trata de personas, por lo que las autoridades dispusieron la clausura del inmueble y la imputación de su administradora.

La División Trata de Personas de la Policía de la Ciudad desarticuló recientemente un centro de explotación sexual en el barrio de Floresta. El establecimiento operaba bajo la apariencia de una barbería convencional sobre la avenida Juan Bautista Alberdi. No obstante, los investigadores determinaron que el local funcionaba como una fachada para actividades ilícitas relacionadas con la prostitución.
Los efectivos policiales ingresaron al inmueble tras verificar que los responsables ignoraban los llamados a la puerta principal. Durante el procedimiento, los agentes hallaron a tres mujeres y un hombre de nacionalidad extranjera en el interior. Por este motivo, personal de la Dirección Nacional de Migraciones intervino de inmediato para constatar la situación legal de estas personas.
Autoridades y detenidos
La Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas Número 35 lideró la investigación bajo la supervisión de la doctora Celsa Ramírez. Como resultado de las pesquisas, la policía imputó a una mujer de 51 años encargada del negocio estético. La sospechosa enfrenta cargos por promover la explotación sexual de personas en situaciones de extrema vulnerabilidad social.
En el operativo también participaron inspectores de la Agencia Gubernamental de Control junto a personal de fiscalización porteño. Las autoridades dispusieron la clausura inmediata del establecimiento por las graves irregularidades detectadas durante la inspección. Actualmente, la justicia analiza la vinculación de la administradora con posibles redes de trata de personas.
Material probatorio secuestrado
Durante el allanamiento, los efectivos policiales incautaron seis teléfonos celulares y un cuaderno con diversas anotaciones manuscritas. Además, los agentes retiraron del lugar una suma superior a los 260 mil pesos y dinero en moneda extranjera. Estos elementos probatorios resultan fundamentales para el avance de la causa judicial que tramita la fiscalía interviniente.
Así, el magistrado ordenó la toma de declaraciones testimoniales a todos los individuos presentes en el comercio. La Policía de la Ciudad continuará con las tareas de inteligencia para identificar a otros posibles implicados. El Estado busca erradicar estos espacios de clandestinidad que vulneran los derechos humanos fundamentales en el ámbito porteño.




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