Tomás Etcheverry firmó una gran actuación en Melbourne, pero se topó con el poderío de Alexander Bublik y terminó quedando afuera del primer Grand Slam de la temporada en un cruce durísimo.
Imagen: Olé
El argentino venía mostrando un nivel muy sólido en el Abierto de Australia, pero en esta instancia se encontró con un rival encendido. El kazajo Alexander Bublik impuso su jerarquía y se quedó con la victoria en tres sets, en un partido que se extendió por dos horas y 47 minutos.
Etcheverry buscó ser protagonista desde el inicio, apoyado en su derecha pesada y en un buen porcentaje de primeros saques. Sin embargo, del otro lado de la red apareció un Bublik agresivo, capaz de sostener un ritmo muy alto y lastimar con su servicio y sus cambios de ritmo.
Un partido intenso y con dominio del kazajo
A lo largo del duelo, el argentino intentó variar alturas y direcciones para incomodar al kazajo, pero Bublik se mantuvo firme en los puntos importantes. Cada vez que Etcheverry tuvo chances de quiebre, el europeo respondió con saques potentes o con definiciones rápidas cerca de la red.
En los rallies largos, Etcheverry mostró su crecimiento en canchas rápidas, un aspecto clave para seguir avanzando en el circuito. Sin embargo, los errores no forzados en momentos clave inclinaron la balanza y terminaron marcando la diferencia en el marcador final.
Balance positivo para el argentino en Melbourne
A pesar de la derrota, el paso de Etcheverry por Melbourne deja sensaciones positivas. El platense continúa consolidándose dentro del top del ranking ATP y sumó partidos de alto vuelo frente a un rival con mucha experiencia en torneos grandes.
El inicio de temporada en Oceanía es clave para sumar puntos y confianza, y el argentino logró ambos objetivos. Con este rendimiento, se perfila para llegar con buen ritmo a los próximos torneos de la gira, tanto en cemento como luego en polvo de ladrillo, donde suele sentirse más cómodo.
Para el tenis argentino, el Abierto de Australia volvió a mostrar a Etcheverry como uno de los nombres a seguir en los próximos meses. Su capacidad para competir de igual a igual ante rivales peligrosos como Bublik alimenta la expectativa de verlo dar un salto definitivo en los próximos Grand Slams.




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