Una investigación judicial reveló una estafa millonaria en Vaca Muerta, donde una familia habría seguido comercializando tierras fiscales ya recuperadas por el Estado para uso público y estratégico.

Imagen: La Nación
Los terrenos, ubicados en el corazón de Vaca Muerta, habían sido recuperados por el Estado tras un largo proceso administrativo. Sin embargo, una familia continuó actuando como si fuera la propietaria legítima y los ofreció para la instalación de empresas vinculadas a la actividad hidrocarburífera y para loteos de viviendas.
De acuerdo a la causa, se habrían firmado contratos privados con distintos inversores, prometiendo derechos de uso y construcción sobre parcelas que en realidad son fiscales. La maniobra puso en riesgo proyectos de inversión y generó incertidumbre entre quienes avanzaron con pagos y reservas.
La situación encendió alarmas en las autoridades provinciales y nacionales, que consideran estas tierras estratégicas por su cercanía a áreas de explotación petrolera y de servicios. Ahora se investiga el circuito de dinero, la posible participación de intermediarios y la eventual falsificación de documentos para simular titularidad.
Impacto en la confianza y en las inversiones
El caso de estafa en Vaca Muerta vuelve a poner bajo la lupa la seguridad jurídica en torno a las tierras fiscales, clave para atraer inversiones sostenidas en uno de los polos energéticos más importantes del país.
Los investigadores buscan delimitar el daño económico provocado y garantizar que los lotes vuelvan a estar plenamente resguardados bajo control estatal, para evitar nuevos negocios irregulares sobre el mismo suelo.





Comentarios