Estaciones alertan: tasas municipales encarecen los combustibles

Las estaciones de servicio vuelven a poner la lupa sobre la carga impositiva que pesa sobre los combustibles y advierten que los recargos locales ya impactan de lleno en el precio que pagan los automovilistas.

Desde el sector de las estaciones de servicio denunciaron que las tasas y contribuciones municipales se suman a la ya elevada carga impositiva nacional y provincial, y terminan por encarecer aún más el valor final de la nafta y el gasoil.

De acuerdo con referentes de cámaras empresarias, la presión fiscal total sobre los combustibles puede llegar a representar hasta el 64% del precio del litro en el surtidor, si se consideran impuestos internos, IVA, tributos provinciales y recargos locales.

En muchas ciudades los municipios aplican tasas por mantenimiento de la red vial, seguridad o servicios urbanos que se calculan sobre cada litro vendido. Para los estacioneros, estos cargos funcionan como un impuesto encubierto que termina pagando al consumidor sin demasiada transparencia.

Margen de ganancia en caída y riesgo para pymes

Mientras los impuestos aumentan, los empresarios del rubro advierten que la rentabilidad de las estaciones es cada vez más baja. El margen que reciben por cada litro vendido se mantiene fijo o incluso se reduce frente a subas de costos, tarifas y salarios.

Este escenario golpea con mayor fuerza a las pymes independientes, que no tienen la espalda financiera de las grandes cadenas y deben afrontar alquileres, mantenimiento de equipos, normas de seguridad y personal las 24 horas. Muchas aseguran estar trabajando casi a pérdida.

En paralelo, los dueños de estaciones remarcan que la actividad requiere inversiones constantes en tecnología, controles ambientales y adecuación a normativas nacionales y locales. Con un margen tan ajustado, cada nueva tasa municipal se siente como un golpe adicional.

Impacto en el bolsillo y pedidos a los municipios

Los aumentos derivados de la carga tributaria no sólo complican a las estaciones: también repercuten en el costo del transporte, el precio de los alimentos y de la logística en general, lo que termina empujando la inflación en toda la cadena productiva.

Por eso, desde el sector piden que se revise la estructura de tasas locales y que se establezca un límite razonable a los recargos sobre los combustibles. También proponen que los municipios transparenten el destino de esos fondos y, en lo posible, los financien con otras fuentes.

En varias provincias del país ya se presentaron reclamos formales ante intendencias y concejos deliberantes, con el objetivo de abrir una mesa de diálogo que permita aliviar la presión impositiva sin desfinanciar a los gobiernos locales.

Mientras tanto, los automovilistas siguen enfrentando un precio del combustible en constante alza, donde más de la mitad de lo que abonan en el surtidor corresponde a cargas fiscales de distintos niveles del Estado.

Relacionado

ver más.
RLC Noticias de Rosario la ciudad

Comentarios