En las cárceles de Santa Fe, una porción significativa de la población carcelaria (4 de cada 10) sigue detenida sin condena firme. Permanecen bajo el régimen de prisión preventiva, mientras se multiplican las denuncias por las condiciones de detención.

Un informe del Ministerio Público de la Defensa encendió las alarmas sobre la situación en las cárceles de Santa Fe. Según el relevamiento, el 39% de las casi 12.000 personas detenidas en unidades penitenciarias de la provincia no tiene condena firme. Se trata de cuatro de cada diez detenidos, quienes permanecen bajo el régimen de prisión preventiva.
Ese universo permanece encerrado de manera preventiva, a la espera de un juicio que, en muchos casos, se demora. La cifra refleja el uso intensivo de la prisión preventiva como herramienta judicial en la provincia.
Además, el organismo de defensa pública marcó el fuerte crecimiento de la población carcelaria en los últimos años. Las cárceles provinciales funcionan al límite de su capacidad, con pabellones sobreocupados y servicios básicos tensionados. Mientras tanto, se reiteran las denuncias por condiciones de detención que no cumplen con los estándares mínimos. Falta de espacios adecuados, problemas de higiene y escaso acceso a atención médica forman parte del cuadro descripto.
El diagnóstico del Ministerio Público de la Defensa reaviva el debate sobre cómo se aplican las medidas cautelares en la provincia y sobre la necesidad de acelerar los procesos judiciales para evitar que la prisión preventiva se convierta, en los hechos, en una pena anticipada.




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