En Rosario crece el consumo de cerdo y pollo

En Rosario, las familias ajustan el changuito: sube el consumo de cerdo y pollo, mientras la carne vacuna pierde terreno en la mesa cotidiana, marcada por bolsillos cada vez más flacos.

Los carniceros rosarinos coinciden en que el cambio de hábito no es casual. A pesar de que la hacienda mantiene sus precios relativamente estables desde hace dos meses, el deterioro del poder adquisitivo empuja a los consumidores a buscar opciones más baratas en las góndolas y mostradores.

En ese contexto, el pollo y el cerdo ganan lugar como alternativa para estirar el sueldo sin resignar proteína. Los comerciantes señalan que cada vez más clientes llegan con cálculo en mano, comparan cortes y priorizan promociones antes de decidir qué llevar.

Carnicerías en modo ahorro

En los barrios de Rosario se repite la escena: la carne vacuna deja de ser protagonista de la compra semanal y aparece como un gusto ocasional. En cambio, se multiplican las consultas por combos de pollo trozado, carne de cerdo y milanesas, que ayudan a abaratar el menú familiar.

Los comerciantes advierten que esta tendencia no se revierte en el corto plazo. Mientras los ingresos sigan corriendo por detrás de la inflación, el consumo seguirá desplazándose hacia productos menos onerosos, y la tradicional parrillada con cortes vacunos quedará reservada para ocasiones especiales.

Nota relacionada

RLC Noticias de Rosario la ciudad

Comentarios