Entre enero y julio de 2026 se registraron 147 femicidios según el Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven y la Universidad Nacional del Delta. Como consecuencia, al menos 145 chicos quedaron sin su mamá.

Detrás de cada femicidio hay una historia que continúa después del crimen. En los primeros siete meses de 2026, al menos 145 niñas, niños y adolescentes quedaron huérfanos como consecuencia de femicidios y otros crímenes vinculados a la violencia de género en Argentina. El dato surge del último informe elaborado por el Observatorio de las Violencias de Género Ahora Que Sí Nos Ven, junto con la Universidad Nacional del Delta.
El número permite dimensionar una consecuencia de los femicidios que suele quedar detrás de las estadísticas de mujeres asesinadas: los hijos e hijas que pierden a sus madres y quedan atravesados por las consecuencias de un crimen que modifica sus vidas para siempre.
Femicidios en Argentina: al menos 145 chicos quedaron sin su mamá en los primeros siete meses de 2026
El relevamiento registró 147 víctimas letales de violencia de género durante los primeros siete meses del año. La cifra incluye 119 femicidios directos, 17 femicidios vinculados, siete instigaciones al suicidio y cuatro travesticidios o transfemicidios. En ese mismo período, 145 niñas, niños y adolescentes quedaron huérfanos como consecuencia de estos crímenes.
La cifra representa, en promedio, más de veinte chicos afectados por mes por la pérdida de una madre en hechos vinculados con la violencia de género.
El informe fue presentado en el contexto del mes de las infancias, poniendo el foco precisamente en las consecuencias que estos crímenes tienen sobre niños, niñas y adolescentes.
Una víctima cada 35 horas
Vale mencionar que el dato de los chicos que quedaron sin sus madres forma parte de una estadística más amplia. Entre enero y julio, el Observatorio registró una víctima letal de violencia de género cada 35 horas. Además, contabilizó 234 intentos de femicidio, equivalentes a uno cada 25 horas.
Julio terminó con 24 víctimas letales y fue el segundo mes con mayor cantidad de casos en lo que va de 2026, según el relevamiento.
Otro de los datos que permite comprender el contexto de los femicidios es el vínculo entre las víctimas y los agresores. El 63,9% de los agresores eran parejas o exparejas de las víctimas. Además, el 45,6% de los hechos ocurrió en la vivienda de la víctima.
El escenario muestra que, en una proporción importante de los casos, la violencia letal ocurre dentro de vínculos afectivos y en espacios cotidianos.
Solo el 15% había denunciado previamente
El informe también relevó los antecedentes de denuncias por violencia de género. Solo el 15% de las víctimas había realizado al menos una denuncia previa antes del femicidio.
El dato es uno de los indicadores utilizados por el Observatorio para analizar las posibilidades de prevención y protección frente a situaciones de violencia que pueden terminar en hechos letales. Las estadísticas suelen detenerse en el momento del crimen: una mujer asesinada, un caso investigado, una causa judicial.
Pero el dato de los 145 chicos que quedaron huérfanos permite observar una dimensión diferente de la violencia de género. Para esos niños y adolescentes, el femicidio no termina con el asesinato de la víctima. La pérdida de su madre implica también una transformación abrupta de su entorno familiar y de sus condiciones de vida.
A la ausencia de la madre pueden sumarse cambios de vivienda, modificaciones en sus vínculos familiares, procesos judiciales y el impacto emocional derivado de una muerte violenta.
Por eso, la cifra registrada por el Observatorio permite poner el foco no solamente en cuántas mujeres fueron asesinadas, sino también en cuántas infancias quedaron atravesadas por esos crímenes.
Para pedir ayuda
Ante situaciones de violencia por motivos de género, se puede solicitar asistencia y orientación a través de la Línea 144.

Técnica Superior en Periodismo (ISET N.°18, Rosario). Periodista de Rosario La Ciudad desde 2023. Contacto: lulasanto7@gmail.com | Instagram: @lulasanto | LinkedIn: Luciana Santo.




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