El SENASA prohibió una hormona para aumentar la leche en vacas

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) dispuso la prohibición en todo el país de una hormona utilizada para incrementar la producción de leche en tambos industriales, con impacto directo sobre el sector lácteo y los laboratorios que la comercializan.

El SENASA prohibió una hormona para aumentar la leche en vacas

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) dispuso la prohibición en todo el país de una hormona utilizada para incrementar la producción de leche en tambos industriales, con impacto directo sobre el sector lácteo y los laboratorios que la comercializan.

La medida alcanza a la Somatotropina Bovina recombinante (rBST), un promotor de crecimiento aplicado en vacas lecheras para aumentar el volumen de leche obtenido por animal. Con esta resolución, el organismo sanitario refuerza el principio de precaución en la cadena agroalimentaria.

Qué es la rBST y por qué se usaba en los tambos

La rBST es una hormona sintética que imita a la somatotropina bovina natural, responsable del crecimiento y la producción láctea en las vacas. Desarrollada en la década de 1990, se difundió principalmente en Estados Unidos como herramienta para elevar la productividad por vaca y mejorar la eficiencia económica de los tambos.

Su aplicación se realiza mediante inyecciones periódicas. En sistemas intensivos permite obtener más litros de leche sin incrementar de manera proporcional la cantidad de animales, lo que atrajo a algunos productores en contextos de márgenes ajustados.

Sin embargo, diversos estudios internacionales han puesto bajo la lupa posibles efectos adversos sobre el bienestar animal, como mayor incidencia de mastitis, problemas reproductivos y estrés metabólico, lo que llevó a que la hormona esté restringida o directamente prohibida en varios países.

La resolución del SENASA y los plazos de adecuación

De acuerdo con la decisión oficial, el SENASA prohíbe el uso, la tenencia, la elaboración, la fraccionamiento y la comercialización de productos que contengan Somatotropina Bovina recombinante en todo el territorio nacional.

El organismo sanitario otorgó un plazo de treinta días corridos para que laboratorios, distribuidores y veterinarias adecuen su stock y documentación. Pasado ese período, se cancelarán los certificados de inscripción y comercialización de los productos involucrados.

La autoridad de control aclaró que se realizarán inspecciones en plantas elaboradoras, depósitos y puntos de venta para verificar el cumplimiento de la resolución. En caso de infracción, se prevén sanciones que pueden incluir decomisos y multas económicas.

Impacto en la producción láctea y en el consumo

En la Argentina, el uso de rBST nunca fue masivo, pero sí estuvo presente en segmentos de producción intensiva orientados a maximizar los litros por vaca. Por eso, especialistas proyectan un impacto acotado sobre el volumen total de leche, aunque con ajustes puntuales en algunos establecimientos.

Para los consumidores, la decisión se inscribe en una tendencia global de mayor control sobre los insumos veterinarios y la trazabilidad de los alimentos. La Unión Europea, Canadá y otros países ya habían vetado la rBST, fundamentalmente por consideraciones de bienestar animal y percepción social del riesgo.

Desde el sector científico se remarca que las agencias regulatorias siguen evaluando la evidencia disponible. En este contexto, el SENASA optó por una postura restrictiva para alinear la normativa local con estándares internacionales y responder a las demandas de mayor transparencia en la producción láctea.

Las entidades de la cadena láctea analizan ahora los alcances concretos de la medida y su eventual efecto en los costos productivos, en un contexto de precios internos sensibles y competencia creciente en los mercados externos.

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